martes, 20 de octubre de 2026

"LA BOLA NEGRA": LA GUERRA CIVIL NO FUE UN AGENTE ATMOSFÉRICO

 

Qué el sufrimiento de Lorca no nos impida ver este nuevo intento por blanquear las responsabilidades históricas en el origen de la guerra civil. No cabe rendir homenaje a Lorca convirtiéndolo en coartada para una operación de reequilibrio histórico. El documental parece querer conmovernos y esa emoción sirve para reinstalar la idea del “todos fuimos culpables”, que no es una conclusión historiográfica sino una herencia política de la dictadura.

Lucio Martínez Pereda

El acertado comentario del historiador Miguel Ángel del Arco Blanco nos pone ante una realidad que puede resultar difícil de percibir: el documental dramatizado se vale del uso de la emociones para no notar que se vuelve a la simetría del “ Todos fuimos culpables” propia de la historiografía franquista del final de la dictadura dirigida políticamente Manuel Fraga. La ficción emocional no es neutra está reordenando la percepción del pasado. Qué el sufrimiento de Lorca no nos impida ver este nuevo intento por blanquear las responsabilidades históricas en el origen de la guerra civil.

El documental sobre Lorca parece querer conmovernos, y lo consigue. Pero esa conmoción, convenientemente administrada en la ficción, sirve para reinstalar la vieja simetría de responsabilidades del “todos fuimos culpables”: una fórmula que no nace de la investigación histórica, sino de la necesidad política del franquismo tardío de lavar su origen antidemocrático.

El “todos fuimos culpables” fue uno de los instrumentos con los que el franquismo tardío intentó borrar propagandísticamente su origen: si todos fueron culpables, nadie fue responsable; si todos perdieron, el golpe de Estado se convierte en una “guerra entre hermanos.” Fraga fue el artífice político de esa operación de maquillaje. Su empeño en responsabilizar a la República del golpe -y en presentar el alzamiento como una reacción- no fue una ocurrencia aislada, sino parte de una estrategia más amplia de legitimación del régimen y de su herencia política. Que esa narrativa siga circulando medio siglo después en una serie de ficción dramática es muy preocupante.

No cabe rendir homenaje a Lorca convirtiéndolo en coartada para una operación de reequilibrio histórico. El documental parece querer conmovernos y esa emoción sirve para reinstalar la idea del “todos fuimos culpables”, que no es una conclusión historiográfica sino una herencia política de la dictadura.

El recurso a la tragedia personal es legítimo; lo que no lo es es utilizarlo para difuminar la pregunta esencial: quién provocó el conflicto, quién lo organizó y quién se benefició de su desenlace. La Guerra Civil no fue un agente atmosférico que cayó sobre una España abstracta, sino el resultado de un golpe militar contra un gobierno legal, con una trama previa, unos responsables identificables y un proyecto de destrucción de la República.

NR  DdA, XXII/6502

1 comentario:

cineforumgijon dijo...

Soy, como ya he dejado claro, el primero en poner peros de variada índole a "La bola negra", pero no me parece de recibo utilizar ese título (entrecomillado, además) en el titular del artículo... Cuando en ningún momento se habla de la película, sino de otra producción audiovisual (producida por El Rugido Producciones, participada mayoritariamente por "El Español" de Pedro J. Ramírez y controlado por su periodista (y productor) Miguel Toral oara ka dirección del novel (en estas tareas de dirección, más vinculado hasta ahora a la producción ejecutiva) Nahúm Varas... Empresa y director que, desde luego, tienen muy poco que ver con la (larga) ficción lanzada (opulentamente) por Javier Ambrossi y Javier Calvo (antes de disponer de tantos medios conocidos como "los Javis").

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