Félix Población
Dice Paco Gallego que hay monstruos que besan piadosamente libros sagrados, imágenes sagradas, piedras sagradas, también cofres con oro, fajos de billetes o cuentas bancarias. Totalmente de acuerdo, salvo en el calificativo. A los monstruos, cualquier civilización que se precie de humana, se los acosa, combate y persigue, y quien besa con unción el llamado Muro de los Lamentos forma parte de un gobierno y un Estado con el que mantienen relaciones diplomáticas y comerciales la mayoría de los gobiernos del mundo, a pesar de estar perpetrando un genocidio contra todo un pueblo, del que este tipo se siente orgulloso y no deja de repetirlo. Ahora es noticia que este energúmeno cree necesario el asesinato sistemático, día tras día, de entre 30 y 40 palestinos, de los que una parte serán posiblemente menores, pues en esto se viene caracterizando el régimen de Netanyahu, en asesinar por miles a niños y niñas. No conforme con lo que ningún genocida de los habidos habría expresado públicamente, el ministro de Seguridad Nacional también se muestra a favor de levantar un patíbulo escénico para que los palestinos condenados a muerte puedan ser exhibidos públicamente en el momento de ser ahorcados. Leemos que el canciller alemán Merz ha condenado las declaraciones del ministro israelí y que también han provocado indignación en todo el espectro político alemán y entre la comunidad judía. Sabemos que en Alemania, colaborador armado de la masacre israelí en Gaza, se persigue y detiene a la ciudadanía que condena el genocidio perpetrado en territorio palestino. Por esto y porque indignarse los gobernantes con las manifestaciones de ese ministro nos parece todo un dechado de cinismo, lo único digno que cabría en una civilización que no estuviera fracasando humanamente como ésta, sería romper relaciones con un Estado que cuenta con gobiernos y ministros de esa catadura*.
*En 2016, el gobierno de Benjamín Netanyahu, ante la presión de grupos de mujeres reformistas, acordó asignar lugares mixtos para el rezo pero con accesos situados fuera de la plaza. En junio de 2017, ante lo que se interpretó como «presiones de los partidos ultraortodoxos», el gobierno decidió suspender la ejecución de dicho plan, aunque colectivos de mujeres siguen reclamando un área para la oración mixta frente a la oposición de la ortodoxia rabínica encargada del control del recinto. Fracasadas las reclamaciones de las mujeres reformistas, ganarán estas no besar donde besó el ministro Ben-Gvir. Ese beso es una grave ofensa a todo dios y a la vida.
DdA, XXII/6443

No hay comentarios:
Publicar un comentario