Juegos y trampas sangrientas de ancianos que actúan como niños psicópatas. En España, los fascistas violentos ─y juveniles─ de Núcleo Nacional buscan militantes para su causa en los gimnasios donde se practica esa lucha. Aprende, Perro, dónde está la verdad. La verdad es nuestra, dicen. La verdad está impresa en la cara de vuestro luchador español.
Adolfo Ayuso Roy
Los partidarios de la sangre ganan posiciones en el tablero electrónico de las principales bolsas del mundo. Este nuevo fascismo ha crecido allí y desde allí intenta impregnar el corazón del mundo. Esos políticos, que la mayoría detestamos, no son sino repugnantes marionetas de esos tecno-empresarios que aspiran a ser billonarios. El señor Musk invirtió 44.000 millones en la compra de Twiter y ya lo ha conseguido. Todos ellos han decidido que el mundo es de los fuertes, han roto los consensos internacionales de paz, respeto y reparto, lo quieren todo. Están rompiendo la paz de cada país. Incluso pretenden apoderarse de nuestras cabezas. Sajando unas e invadiendo de silencio y miedo el resto.
No es una anécdota ese combate que Donald Trump ha elegido como guinda de su ochenta cumpleaños. Se practica dentro de un octógono sellado por redes de alambre. El boxeo es un juego de señoritas, no hay blandos guantes, aquí se pueden utilizar las piernas, las rodillas, los codos, los estrangulamientos, dislocaciones y sumisiones en el suelo. Donald Trump decidió que quería que Justin Gaethje, un estadounidense nacido en Arizona, masacrara sin piedad a Ilia Topuria, español de origen georgiano, que se formó en esta lucha despiadada en Alicante, a donde se trasladó en 2012. Era otro mensaje a Perro Sánchez, una de sus malditas obsesiones. Tu chico ha perdido. Como lo ha sido ese clonado de un teléfono, que la agencia norteamericana que controla a su ejército antiinmigración (ICE) ha entregado de forma sospechosa a un juez español que pretende imputar a Zapatero, el hombre que no se levantó de su asiento cuando desfilaba la bandera estadounidense en un evento militar.
Juegos y trampas sangrientas de ancianos que actúan como niños psicópatas. En España, los fascistas violentos ─y juveniles─ de Núcleo Nacional buscan militantes para su causa en los gimnasios donde se practica esa lucha. Aprende, Perro, dónde está la verdad. La verdad es nuestra, dicen. La verdad está impresa en la cara de vuestro luchador español.
Pero saben que, por el momento, somos más, muchos más, los que nos oponemos a esa barbarie. Los fascistas hacen ruido, mucho ruido, desde las redes y la prensa excremental. Su ruido persigue nuestro silencio. No vamos a callar. Mañana MIÉRCOLES, A LAS 8 DE LA TARDE, EN PLAZA ESPAÑA DE ZARAGOZA. Nuestro pequeño y sensacional ruido por la paz y la dignidad en Palestina. Palestina es el experimento más avanzado para demostrar al mundo hasta dónde pueden llegar. La cara de "nuestro luchador" es solo una ejemplo de patio de colegio.
DdA, XXII/6380

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