lunes, 11 de mayo de 2026

LEELA, LA PERRA DE ECHENIQUE

La imagen es simpática. Seguro que se va a quedar con Pablo para siempre. Vaya para él un abrazo, porque nos consta que el adiós habrá sido duro. Esa mirada se nos queda dentro y sólo muere con nosotros.

Pablo Echenique

Anoche se nos fue Leela. Estuvo por aquí un poquito más de ocho años y no paró de dar compañía, amor y felicidad ni un solo día. Dejó el mundo mejor que como se lo encontró —algo que bien podría ser el sentido de la vida— y lo hizo como lo hacen ellos: como si fuera sin querer y sin pedir nada a cambio.

Leela quiso y fue querida, corrió por un montón de campos y se bañó en un montón de ríos. Jugó mil veces con su hermano Luffy y muchas más veces todavía nos pidió comida, con esa mirada que cualquiera que la haya visto sabe que no se le puede decir que no. Como yo no se la puedo dar con la mano, aprendió a cogerla de mi boca como si fuera un pajarito. La habilidad con la que apoyaba las dos patas delanteras en la silla para hacer la maniobra era propia de un gato.
Y no es lo único que tenía Leela de gato. Tenía la lengua un poco áspera, una querencia por la soledad poco frecuente en perritos y una lista inusualmente pequeña de comidas aceptadas que escapaba a la comprensión de Luffy, que se lo come absolutamente todo sin dudar ni un segundo. Salía corriendo cuando había un ruido fuerte y había convertido la parte de abajo de mi cama en su primera vivienda.
A Leela gustaba correr al galope hasta perderse y acechar a Luffy como si ella fuera un depredador y él un gran herbívoro. Le gustaba revolcarse por la tierra y tuvo una temporada en la que eso incluía caca y animales muertos, porque Leela también era un poco terrorista a su manera. Nos hizo reír un montón de veces con su personalidad y vamos a seguir sonriendo cuando la recordemos.
Leela era noble, inteligente, única y buena y los que hemos tenido la inmensa suerte de haberla conocido nunca la vamos a olvidar.

DdA, XXII/6342

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Publicidad

Alojado en Cyberneticos