
Rusia está aprovechando la crisis energética que afecta a Asia para vender a precios más altos. En total, el país aumentó sus ingresos por hidrocarburos un 115 por cien en un mes, gracias a la Guerra de Oriente Medio.
A pesar de la prohibición de la Unión Europea de comprar gas ruso mediante contratos a corto plazo desde abril del año pasado, y de la confirmación de esta decisión en enero, Moscú sigue exportando. Los contratos a largo plazo aún no están prohibidos; lo estarán en enero del año que viene. En marzo el gas ruso importado a Europa supuso un beneficio de 1.300 millones de euros para Rusia, según los ingresos procedentes de los cinco mayores importadores.
Hungría (el segundo mayor comprador) y Bulgaria (el quinto) recibieron su gas a través de gasoductos, mientras que Bélgica (cuarto), Francia (tercero) y España (primero) compraron gas licuado. “Rusia envía a España el mayor cargamento de gas de la historia en el primer mes de guerra en Oriente Medio”, tituló El País (*). El gobierno compró gas por valor de 355 millones de euros, un aumento del 124 por cien en un mes.
Mientras que Francia puede contar con su energía nuclear, España depende del gas. Genera tres veces más electricidad a partir de gas que París. No obstante, el gobierno quiere diversificar los suministros. Estados Unidos representa más de un tercio de las importaciones españolas y también quiere aumentar sus suministros procedentes de Argelia, que es difícil tras la ruptura de relaciones diplomáticas con el país norteafricano por la claudicación ante Marruecos por el Sáhara.
España no solo consume este gas, sino que también lo reexporta por Europa. Las terminales de regasificación le permiten venderlo en otros mercados, transformando el gas licuado. La capacidad de regasificación es tres veces superior a la de Francia, o cuatro veces superior a la de Bélgica. A pesar de estas importaciones europeas, que siguen siendo significativas y que aportaron a Rusia casi 1.500 millones de euros, los principales clientes del Kremlin son China e India.
Pekín importó hidrocarburos por valor de 8.500 millones de euros en marzo, principalmente petróleo crudo (6.600 millones de euros) y gas (733 millones de euros). India, por su parte, compró hidrocarburos por valor de 5.800 millones de euros, casi exclusivamente petróleo (5.300 millones de euros). Nueva Delhi incrementó sus pedidos un 72 por cien en un año (en comparación con el precio, no con el volumen), debido a la mayor disponibilidad de petróleo ruso a corto plazo desde el inicio de la guerra, a diferencia de otras fuentes de suministro bloqueadas en el estrecho de Ormuz.
Rusia está aprovechando la crisis energética que afecta a Asia para vender a precios más altos. En total, el país aumentó sus ingresos por hidrocarburos un 115 por cien en un mes, gracias a la Guerra de Oriente Medio.
(*) https://elpais.com/economia/2026-04-16/rusia-envia-a-espana-el-mayor-cargamento-de-gas-de-la-historia-en-el-primer-mes-de-guerra-en-oriente-proximo.html
MPR21 DdA, XXII/6317
No hay comentarios:
Publicar un comentario