Pablo Rivas
El Gobierno británico había designado a la red activista como “terrorista” en julio, una polémica decisión que derivó en casi 3.000 detenciones a lo largo del Reino Unido tras la convocatoria de decenas de protestas y una campaña de desobediencia civil contra la decisión del Ejecutivo laborista de Keir Starmer bajo el lema “Me opongo al genocidio. Apoyo a Acción Palestina”. Con la sentencia de hoy, los jueces aceptan la impugnación de la decisión del Gobierno presentada por Huda Ammori, cofundadora de Palestine Action, y hacen suya la argumentación de que las acciones del grupo no pueden ser condenadas por la Ley de Terrorismo del año 2000, que castigaba la pertenencia o el apoyo a un grupo de este tipo con penas de hasta 14 años de prisión.
La justicia británica considera que en la designación de Palestine Action como grupo “terrorista” existe una “interferencia muy significativa” con los derechos de libertad de expresión, libertad de reunión pacífica y libertad de asociación. Asimismo, los jueces aceptan otro de los argumentos de Ammori, por el que señala que la decisión que tomó la entonces ministra del Interior, Yvette Cooper, no es coherente con la propia política del Gobierno. No obstante, Palestine Action seguiría ilegalizada temporalmente para, según ha especificado la Corte Suprema, dar tiempo a las partes a apelar la decisión. La actual ministra del Interior, Shabana Mahmood, ya ha anunciado que el Gobierno recurrirá.
Al respecto, la Policía Metropolitana de Londres ha hecho público que dejará de arrestar a ciudadanos que muestren apoyo a Palestine Action, pero que “recogerá evidencias” si esto ocurre de cara a futuros procesos en virtud de una posible apelación. Mediante un comunicado, Ammori ha señalado: “Prohibir Palestine Action siempre tuvo como objetivo apaciguar a los grupos de presión proisraelíes y a los fabricantes de armas, y no tuvo nada que ver con el terrorismo. El fallo histórico de hoy es una victoria para la libertad de todos, e insto al gobierno a respetar la decisión del tribunal y a poner fin a esta injusticia sin más demora”.
La activista, que ha calificado el fallo de “victoria monumental tanto para nuestras libertades fundamentales aquí en Gran Bretaña como para la lucha por la libertad del pueblo palestino”, ha señalado que la ilegalización “será recordada para siempre como uno de los ataques más extremos a la libertad de expresión en la historia británica reciente”. Tras la ilegalización y posterior detención de decenas de personas, varios activistas de Palestine Action protagonizaron la mayor huelga de hambre coordinada del Reino Unido desde 1982, cuando los presos republicanos irlandeses realizaron una protesta similar para defender sus derechos como presos.
EL SALTO

No hay comentarios:
Publicar un comentario