Despedida de la Legión Cóndor, León, imagen coloreada
Irene García Lino
Parecen fotografías de escenas cotidianas. Un descanso, una visita cultural, un brindis entre camaradas. Pero estos rostros en blanco y negro pertenecen a los hombres de la Legión Cóndor. Alemanes enviados por Hitler que, durante la Guerra Civil, convirtieron los cielos españoles en un tablero de prácticas bélicas. Desde el aire, las montañas de León se veían así: majestuosas, pero vulnerables. Tras el visor de estos aviones, los pilotos trazaron rutas de destrucción que no solo apuntaron a Gernika. Aquí, en nuestra montaña y nuestras cuencas mineras, ensayaron el horror. De hecho, un oficial alemán confesó en sus memorias cómo probaron aquí una especie de Napalm casero mezclando gasolina y aceite usado. León fue uno de los laboratorios donde se perfeccionó la tecnología que luego arrasaría Europa. Y mientras unos volaban, otros sufrían en tierra. Este edificio que hoy admiramos se transformó en uno de los campos de concentración más saturados de la España franquista. Miles de presos vivieron el horror entre estos muros. Lo que estáis viendo es un documento excepcional: son las únicas fotos que se conservan del exterior de San Marcos como campo de concentración, y las hizo, paradójicamente, la cámara de uno de estos soldados alemanes.
Estas imágenes* nos recuerdan que Franco no ganó la guerra solo: lo hizo gracias al apoyo decisivo del fascismo europeo. Y León fue uno de los escenarios donde esa alianza se hizo carne y acero.
No vinieron a salvar nada. Vinieron a destruir una democracia elegida en las urnas*.
*Las imágenes a las que se refiere el texto se encuentran aquí: https://www.facebook.com/100007803635053/videos/1355389663268355/
DdA, XXII/6216

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