Lazarillo
La congresista Alexandria Ocasio-Cortez destroza la enfermiza y retorcida respuesta de J.D. Vance al asesinato de Renee Good con una simple declaración. Ayer quiso éste "justificar" el asesinato a sangre fría de una madre y poeta estadounidense por un agente federal. Lo hizo de modo vomitivo, difamando a Renee Good como una terrorista integrante de una supuesta red izquierdista que merecía morir por negarse a obedecer a un matón enmascarado con un arma. Muchos hemos tenido oportunidad de escuchar a Renee hablando en español y mostrando su solidaridad, afecto y cariño hacia los inmigrantes perseguidos y deportados. Mucha inmundicia moral ha de haber en quien ataca así a la víctima de un asesinato y ya no puede responder a sus difamaciones. Por suerte, hay una congresista que sí lo ha hecho: "Entiendo que el vicepresidente Vance cree que disparar tres veces en la cara a una joven madre de tres hijos es una América aceptable en la que él quiere vivir, pero yo no. Esa es una diferencia fundamental entre el vicepresidente Vance y yo. Yo no creo que el pueblo estadounidense deba ser asesinado en la calle". Puede que, como ha escrito alguien, en la elección entre demócratas y republicanos el próximo mes de noviembre esté la elección entre civilización y barbarie no sólo en Estados Unidos, sino también en el ámbito occidental de influencia mundial de ese país.
El poeta Danez Smith también vive en Minneapolis y escribió una elegía para Renee Nicole Good. La traducción es de Alejo Morales.
Renee, como seguramente hiciste tantas veces, pienso en los niños. Pienso en tu hijo, ahora huérfano de padres. No sé cómo murió su padre, si por causas médicas o accidentales, pero sé que la muerte de su madre fue intencional. Veo el video y veo cómo los motivos de una masculinidad envenenada animan a los agentes a actuar. Veo el video de los agentes de ICE derribando y gaseando a los estudiantes en la preparatoria Roosevelt poco después de tu asesinato, y una vez más la mano del mal alcanzando a nuestros hijos. James Baldwin, nuestro compañero poeta, nos dijo que todos los niños son nuestros hijos. Nuestros hijos fueron golpeados y gaseados a manos de una fraternidad del abuso financiada por el Estado. Nuestros hijos, gaseados y magullados por una agencia bipartidista, actualmente dirigida por el partido que dice estar decidido a proteger a nuestros hijos, a menos que las manos que los pongan en peligro sean las suyas. Nuestros hijos, gaseados y atacados por el partido que envía pensamientos y oraciones mientras una y otra y otra vez las balas resuenan como campanas, despidiendo a nuestros hijos de sus vidas. Vecina, el distrito escolar ha cancelado las clases por el resto de la semana para proteger a nuestros hijos del gobierno. Vecina, tu hijo ahora es uno de esos niños sin madre, uno de esos niños sin padre que crecen en un país que mató a su madre y luego lo justifica hasta borrarla. Tus hijos, sin madre, y el presidente dice: "Bien".
DdA, XXII/6224
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