lunes, 5 de enero de 2026

LA ENTREVISTA DE IGNACIO RAMONET CON NICOLÁS MADURO DÍAS ANTES DE SU SECUESTRO



Por el incuestionable interés de la entrevista, días antes  del secuestro del presidente de la República Bolivariana de Venezuela en una acción armada de Estados Unidos, Ignacio Ramonet ha tenido la deferencia de facilitarnos una versión reducida por escrito. Él mismo la he editado suprimiendo aspectos menos centrales y conservando las partes más esenciales y más ligadas a la actualidad internacional. La entrevista fue emitida por televisión el pasado 1 de enero y forma parte del tradicional encuentro que celebran cada año el presidente Maduro y el director de Le Monde Diplomatique, publicación en la que se puede leer íntegra. Aquí insertamos lo relativo a la amenaza militar de Estados Unidos y a las charlas mantenidas con el presidente Trump:

Ignacio Ramonet: Hablemos entonces de la amenaza militar estadounidense. Venezuela lleva más de cinco meses con esta amenaza naval militar en el frente de las costas venezolanas. Y la pregunta que muchas personas se hacen, ¿cómo usted interpreta la intención de Estados Unidos? ¿Qué está buscando Washington? ¿Quieren presionar para romper esa cohesión nacional de la que acabamos de hablar, la unidad de la revolución bolivariana, la unidad de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana? ¿O están tratando de lanzar un verdadero ataque para proceder a lo que se llama un "cambio de régimen"? ¿Cómo interpreta esa amenaza?

Nicolás Maduro: Yo pienso que hay un debate abierto en la sociedad de Estados Unidos, y aquí en Venezuela también, ¿Qué busca el gobierno actual de Estados Unidos con todas estas amenazas? Inusuales, ilegales, extravagantes también.

¿Y cuál es su meta? ¿Qué busca? Es evidente que buscan imponerse por la vía de la amenaza, la intimidación y la fuerza. Todo esto viola el derecho internacional de paz que se estableció después de la posguerra con la fundación de la Organización de Naciones Unidas, en 1945, precisamente hace poco se cumplieron 80 años de la fundación de Naciones Unidas. Y el derecho internacional, la Carta de Naciones Unidas, que es la columna vertebral de todo el derecho internacional, desde la posguerra, prohíbe y condena expresamente que un país amenace a otro con el uso de la fuerza. Lo prohíbe, lo condena y lo establece como delito internacional. Y condena y prohíbe el uso de la fuerza de un Estado contra otro. Entre otros elementos…

Eso tiene un gran contenido legal, jurídico. Están violando las leyes internacionales de manera descarada y además tiene un gran componente ético, moral. Porque el pueblo de Estados Unidos tiene que preguntarse si eligieron a su gobierno actual para que iniciara intervenciones militares otra vez en América Latina. A la opinión pública de Estados Unidos, a los comunicadores sociales, pero sobre todo a la gente de a pie, a la juventud de Estados Unidos, al pueblo cristiano, mis hermanos cristianos, de las Iglesias cristianas —yo soy miembro de una Iglesia—, les pregunto si es ético, si es moral, y si es cristiano hacer lo que su gobierno está haciendo.

Si eligieron a su gobierno para que iniciara otra vez intervenciones militares en América Latina y el Caribe ; para que buscara cambios de régimen por la fuerza en América Latina y el Caribe ; para que diera golpes de Estado, promoviera golpes de Estado en América Latina y el Caribe. Para que iniciara los preparativos para una gran guerra, una guerra de esas "eternas". Porque yo lo he dicho en mis discursos y en mi canción también "Not war, not crazy war". ¿Verdad? "Not crazy war. Yes peace". Yo lo he dicho, pero lo dije inclusive —y después se transformó en una canción.. Yo he dicho no a una guerra de Vietnam otra vez. ¿O es que están orgullosos en Estados Unidos de lo que sucedió en Vietnam? Yo creo que no.

Si tú haces una encuesta, el 80% de la población de Estados Unidos no quiere una nueva guerra de Vietnam. No quiere una nueva guerra de Afganistán. ¿O es que están orgullosos de Afganistán? Ay, se van a traer una guerra de Vietnam, una guerra de Afganistán, una guerra de Irak, una guerra de Libia para acá al Caribe, en Suramérica. Son reflexiones. Son reflexiones. Así que la política del gobierno actual de los Estados Unidos está en contra de aquello a lo que aspira la sociedad estadounidense y a lo que aspira la humanidad.

Porque la humanidad a lo que aspira es al diálogo, diplomacia, paz, respeto entre los Estados, respeto entre los pueblos. Nosotros estamos en nuestra ley. Yo, como Presidente, estoy en mi Ley. Estamos en nuestra Ley, en la ley internacional, en la Constitución. Estamos defendiendo lo más sagrado que tenemos: nuestra tierra, nuestros recursos naturales. Porque, ¿cuál es la meta? ¿Cuál es la meta del gobierno actual de Estados Unidos? Ya lo han dicho. Ya lo han dicho. ¿Eh? Agarrarse todo el petróleo de Venezuela. Ya lo han dicho. El oro. Las tierras raras. Las riquezas de Venezuela.

Así que hay una expresión en español que dice, "¡Así no! ¡Así no!" Queremos paz. Queremos respeto al derecho internacional. Y esperemos las semanas y los meses que están por venir, y que la sociedad estadounidense, la sociedad mundial, pueda ir generando respuestas para disipar y acabar con toda esta amenaza.

Ignacio Ramonet: Los medios americanos más serios ya han dicho que algunos de los argumentos avanzados por la administración estadounidense en esta presión contra Venezuela, por ejemplo, decir que Venezuela es un "país productor de cocaína", ya han dicho que eso no es cierto. No lo dice el gobierno venezolano, lo afirman los propios medios estadounidenses. No tiene sentido. No corresponde a la realidad demostrada por cualquier conocedor del tema. Y sobre la cuestión del petróleo, también la declaración del presidente de Estados Unidos, diciendo que está en desacuerdo con la "nacionalización del petróleo" que tuvo lugar en 1976, o sea, muy antes del chavismo, tampoco tiene sentido. Entonces no se ve claramente cuál es la argumentación concreta para esta presión militar.

Nicolás Maduro: Mira, sobre lo de la droga yo te puedo comentar. Venezuela tiene un modelo, yo diría, perfecto, de combate al narcotráfico. Hoy logramos pulverizar la avioneta extranjera del narcotráfico colombiano, número cuarenta. ¿Quién? Los Sukhoi venezolanos. A los pilotos, mi reconocimiento. Hoy se neutralizó en un combate en el Llano venezolano al último jefe operativo del Tren del Llano, en Guárico, y a cuatro de sus secuaces criminales. Era el último que quedaba del Tren del Llano. Tenemos un modelo perfecto de combate al narcotráfico, a las bandas criminales. Así que, toda la cocaína que se mueve en esta región se produce en Colombia. Toda. Toda la cocaína. Nosotros somos víctimas del narcotráfico colombiano.

No de hoy, de décadas. Y hemos logrado, con nuestro modelo, controlar el impacto que el narcotráfico colombiano tuvo en Venezuela, en tiempos pasados.
Así que, tenemos un combate tremendo en la frontera. Dedicamos miles de millones de recursos para tener policías, soldados, operativos, porque la frontera colombiana está totalmente desprovista de protección militar policial. Hemos creado tres zonas de paz en los dos mil doscientos kilómetros de frontera con Colombia. Pero no hay ninguna colaboración del lado colombiano. Así que, todo el trabajo lo tenemos que hacer nosotros.
Y estas cuarenta aeronaves abatidas, las cuarenta venían de Colombia... Con la ley en la mano, la ley de interdicción, se les advirtió con tiempo, se hizo todo lo que había que hacer, y después, pim pum pam, los cohetes de los Sukhoi.
Llegamos hoy a 431 aeronaves de narcotráfico extranjero y colombianas abatidas... Con la ley en la mano. Así que tenemos un modelo ejemplar y muy eficaz.

Todo lo demás, mira, forma parte como de una narrativa que en Estados Unidos inclusive no creen, por ningún motivo. Y, sencillamente, como no me pueden acusar a mí, como no pueden acusar a Venezuela de tener armas de destrucción masiva, como no nos pueden acusar de tener cohetes nucleares, de estar preparando un arma nuclear, de tener armas químicas, entonces inventaron una acusación que Estados Unidos sabe que es tan falsa como aquella acusación de las armas de destrucción masiva, que los llevó a una guerra eterna.

En Estados Unidos saben que eso es falso. Así que, yo creo que todo eso hay que ponerlo de lado y empezar a conversar en serio, con datos en la mano, y el gobierno de Estados Unidos lo sabe, porque se lo hemos dicho a muchos de sus voceros, que si quieren conversar seriamente sobre un acuerdo de combate contra el narcotráfico, estamos listos. Que si quieren petróleo de Venezuela, está lista Venezuela para inversiones estadounidenses como con Chevron, cuando quieran, donde quieran y como quieran.

En Estados Unidos deben saber que si quieren acuerdos integrales de desarrollo económico, también aquí en Venezuela —es que lo he dicho una y mil veces—, mira lo que sucedió con el tema de los migrantes. Te lo tengo que decir, porque llegamos a un acuerdo, el 31 de enero de 2024, con el enviado Rick Grenell, estaba funcionando perfecto, y hace tres semanas, las autoridades del gobierno de Estados Unidos renunciaron a seguir mandando migrantes a Venezuela, y sencillamente no mandaron más migrantes... Así que ellos hablan del tema de la migración, pero ellos son los que suspendieron el acuerdo de migración, entre otros temas pues. Si algún día hubiera racionalidad y diplomacia, pudieran perfectamente conversarse, y nosotros tenemos la madurez y la altura. Además somos gente de palabra, Ramonet. Somos gente de palabra, gente seria. Y algún día eso pudiera conversarse, con el gobierno actual o con quien venga después.

Ignacio Ramonet: Una pregunta muy importante, Presidente, entre las declaraciones últimas, en Washington, dicen que ha habido como un "ataque terrestre" en Venezuela, contra, pretendidamente, una factoría de elaboración de drogas. Su gobierno hasta ahora no ha ni confirmado, ni desmentido esa información. ¿Qué podría usted decirnos a ese respecto?

Nicolás Maduro: Mira, eso puede ser un tema que quizás conversemos dentro de unos días, en una segunda versión de este podcast, ¿verdad? Seguramente dentro de algunos días pudiéramos conversar. Lo que yo sí te puedo decir es que nuestro sistema defensivo nacional, que combina la fuerza popular, militar y policial, ha garantizado y garantiza la integridad territorial, la paz del país, y el uso y disfrute de todos nuestros territorios. Y nuestro pueblo está seguro y en paz.

Ignacio Ramonet: Usted tuvo una conversación directa con el presidente Donald Trump, ¿verdad? Y últimamente se ha dicho que ha habido una segunda conversación. ¿ Puede usted confirmar si hubo esta segunda conversación con el presidente Trump?

Nicolás Maduro: Ahí estuve viendo especulaciones sobre una segunda conversación. Nosotros hemos tenido, Ramonet, una sola conversación. Él me llamó el viernes 21 de noviembre pasado desde la Casa Blanca, y yo estaba en el Palacio de Miraflores. Conversamos 10 minutos. Fue una conversación, como yo he dicho, respetuosa, muy respetuosa, cordial.

Ignacio Ramonet: ¿Qué le dijo el presidente Trump?

Nicolás Maduro: Lo primero que me dijo fue, "Mr. President Maduro". Y yo le dije, "Mr. President Donald Trump". Y creo que fue hasta agradable esa conversación. Pero de ahí las evoluciones post-conversación no han sido agradables.

Esperemos. Yo todo se lo encargo a Dios. Dios Todopoderoso. Creador del cielo y de la tierra. Sobre todo un día como hoy, 31 de diciembre. Con un cielo maravilloso, majestuoso, con ese color mientras la tarde va cayendo, en esta Caracas pacífica y bella. Yo todo se lo encomiendo a Dios, Dios sabe lo que hace. Nosotros actuemos con ética, con moral, con patriotismo, con amor a nuestra patria.

Para el 2026, que es el año que he llamado yo el "año del Reto Admirable" nosotros vamos a superar perturbaciones, problemas, y vamos a poder seguir consolidando un país como Venezuela, que sea un país en paz. Y al pueblo de Estados Unidos, yo le digo lo que le he venido diciendo que aquí, en Venezuela, tiene a un pueblo hermano. Al pueblo de Estados Unidos, inclusive le digo, aquí tienen a un gobierno amigo. Yo conozco bien Estados Unidos, bastante he manejado así por Nueva York, Boston, Baltimore, Philadelphia, New Jersey, Queens, Manhattan, Washington, bastante he manejado.

Yo le dije al presidente de Estados Unidos eso. Bastante conozco la avenida Constitution, que es bellísima. La avenida Pensilvania, donde queda la estatua en homenaje a Bolívar. El monumento a Lincoln, que es una belleza. Y bastante he manejado por allá. Y debe saber el pueblo de Estados Unidos que aquí tiene un pueblo amigo, amistoso, pacífico, y tiene un gobierno también amigo, deben saberlo. Y que nuestra consigna es muy clara: Not war, yes peace.

Ignacio Ramonet: Última pregunta, Presidente, sobre esto precisamente. Lo hemos visto a usted estas últimas semanas, en estas circunstancias de presión indiscutible, lo hemos visto muy activo en público y muy arropado por las masas populares. O sea, usted no está en un búnker, protegiéndose de esta amenaza. Está usted rodeado de gente y algunas de sus intervenciones han dado la vuelta al mundo. Precisamente este eslogan "no war, yes peace", en las varias canciones que se han hecho. Creo que las redes sociales han expresado una gran simpatía hacia usted. Y yo quiero que terminemos con una reflexión personal suya ¿Cómo vive usted esta situación personalmente, psicológicamente, espiritualmente ante la amenaza de un ataque por la primera potencia militar del mundo?

Nicolás Maduro: Yo tengo un búnker infalible: Dios Todo Poderoso. Yo le entregué Venezuela a nuestro Señor Jesucristo. Él es el rey de reyes. El rey de aquí, de nuestra patria. Me encomiendo a él todos los días. Le encomiendo nuestra patria. Siempre, no ahora, siempre. Y además, el pueblo es nuestro mayor escudo, nuestra mayor inspiración, nuestra mayor energía. Porque por ese pueblo hemos recibido todo lo que somos.

Y por ese pueblo damos todo lo que somos. Yo, sencillamente, no soy yo. Yo represento un proyecto histórico de 500 años de lucha. Te podría decir, yo soy Guaicaipuro, yo soy Zamora, yo soy Chávez, porque soy el pueblo. Y arroparse al pueblo, abrazar al pueblo, entregarle el poder al pueblo, es la razón de ser, y la esencia de nuestro proyecto histórico y por ese camino siempre nos irá bien, siempre, en cualquier circunstancia. Nuestra decisión absoluta es ser leal al juramento de llevar nuestra patria a la grandeza. Pero para que Venezuela sea grande, no tenemos que hacerle daño a nadie. ¿Verdad? Así como Estados Unidos, que quieren ser grandes de nuevo. Bueno, que sean grandes por el esfuerzo, por el trabajo, por la vocación pacifista. Y no por la amenaza, ni por la guerra. Ya basta, no más guerra. Son convicciones. A nosotros nos mueven convicciones, compromisos, juramentos, y una fuerza divina, sagrada, que se pierde de vista. Porque Dios está con nosotros, y como dice nuestro pueblo: "si Dios con nosotros, ¿quién en contra?" Así que la victoria en cualquier circunstancia, siempre nos pertenecerá. Por eso la tranquilidad, la serenidad, y la confianza de que estamos defendiendo la causa más justa que jamás se haya defendido. Y que la victoria de la paz nos pertenece.

Ignacio Ramonet: Gracias Presidente y feliz año.

LE MONDE DIPLOMATIQUE  DdA, XXI/6217

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