viernes, 18 de septiembre de 2020

EL ABRAZO DEBIDO A GENOVÉS Y ANGUITA

Félix Población

Con solo horas de diferencia se nos murieron durante el estado de alerta por la pandemia Juan Genovés y Julio Anguita. En unas circunstancias normales, y no en las que vivíamos, los dos hubieran merecido un homenaje público a sus respectivas vida y obra.  Confiamos entonces en que lo habría cuando pasara aquello, a menos que cuantos merecidos elogios se escribieron en los obituarios de uno y otro se quedaran a la postre en nada.

Si junto en este breve artículo los nombres de ambos es en razón a uno de los cuadros más conocidos del pintor valenciano, cuyo significado histórico marca el inicio de la Transición en España. Genovés, el artista de El abrazo, falleció en un atapa histórica marcado por la anulación del abrazo por prescripción sanitaria, al igual que le ocurrió al líder comunista y perspicaz analista político.

Ambos se nos fueron sin que en sus respectivas ceremonias de despedida fueran posibles los múltiples y emocionados abrazos de sus amigos y camaradas. Por eso creo que la democracia española, en una coyuntura en la que las adversidades socio-económicas al servicio de las derechas airadas podrían debilitarla, debería tener -a modo de necesario refuerzo que la estimule-, un día lo más cercano posible en su  previsiones de agenda para celebrar ese gran homenaje popular pendiente a Juan Genovés y a Julio Anguita. 

Sería una excelente oportunidad para que el abrazo de los demócratas sume fuerza y fuerzas de cara al porvenir. Me da que nos van a hacer mucha falta. "La crisis climática y las nuevas pandemias pondrán en marcha un nuevo fascismo para gestionar la escasez", dejó dicho don Julio.

Nos queda su palabra, tan avisada, y también –a modo de alerta para su interpretación más cabal- aquel nauseabundo veto impuesto  por Vox a una declaración institucional en memoria de Juan Genovés en el mismísimo Congreso, donde está colgada la obra que plasmó nuestra convivencia en libertad frente a las sombras que ese partido encarna.

A esa traba de la ultraderecha contra el autor del abrazo de los demócratas habría que darle la réplica pertinente con un gran acto de homenaje popular que abrazara la memoria del político y el artista. El valioso testimonio de su ejemplo y su obra lo merecen. Y la democracia lo necesita tanto como siempre en este país.

*Artículo escrito para La última hora. 

        DdA, XVI/4615      

No hay comentarios:

Publicar un comentario