martes, 11 de diciembre de 2018

PARA QUE EL MACHISMO ESPAÑOL SEA HISTORIA



Jaime Richart

Todo los esfuerzos por situar el problema de los sexos en el plano de la violencia física, por un lado, y de la violencia moral, por otro (siempre es necesario tener presente ambos tipos de violencia, tanto en la relación hombre mujer como en la relación estructuras político-sociales, individuos y clases sociales, no sólo que la violencia física genera violencia... física, sino también que la violencia moral percute la física) suelen ser inútiles y sólo calan, me temo, en quienes no necesitan los razonamientos. Y digo inútiles, porque éste, el tándem machismo/feminismo, es un grave asunto que precisamente mide, a mi juicio, el nivel de madurez sociológica de este país.

Pues entiendo que para superar la propensión al machismo hispánico y poner a cada sexo en su sitio no basta, como sabemos, una legislación impecable. Como tampoco bastan leyes tributarias justas para superar las desigualdades sociales. Porque todo pasa luego por la voluntad-no voluntad puntual de los sujetos protagonistas, además de otros factores. Por otra parte, tanto el equilibrio en el desenvolvimiento de los sexos en sociedad como la aminoración de la enorme distancia entre ricos y pobres en la española requieren más tiempo del que se baraja en la política.

Para pasar a otro nivel, a otros enfoques y a otros modos de abordar los problemas profundos de la sociedad, tal como ahora lo están haciendo en Francia los chalecos amarillos, por ejemplo, hay que asumir antes muy generalizadamente cinco cosas: que Dios es sólo una opción, que el aborto es libre, que la prostitución es una actividad tan digna como discutir en los despachos, que sólo una mujer es capaz de cualquier cosa con tal de dar a su hijo un trozo de pan, y que no debe haber alguien tan rico que pueda comprar a otro, ni tan pobre que se vea en la necesidad de venderse...

lo cuando esas cinco premisas hayan penetrado en las entendederas de las tres cuartas partes de la población española, el machismo español será historia....

                      DdA, XV/4.032