miércoles, 3 de octubre de 2018

AZNAR Y TORRA: SENY, POR FAVOR, QUE LA RAUXA SIEMPRE SOBRA


Félix Población

Me tomo la libertad de comparar hoy a dos tipos cuyas últimas declaraciones coinciden en propiciar un estado de crispación creciente, que para nada sintoniza con lo que la ciudadanía piensa y quiere en la España de hoy. 

Si Aznar el de las Azores, después de su última comparecencia en la comisión del Congreso a propósito de la presunta financiación ilegal del Partido Popular, dio más repulsión que pena por falaz, trapacero y soberbio, tal parece que en Cataluña tenemos a un sujeto que pretende hacerle la competencia para propiciar que gente como don José María y la extrema derecha española resurjan en el país. Ayer lo decía el profesor Monedero, comentando la violencia desatada en las calles de Barcelona por esos mismos CDR a los que Torra estimuló a la acción: el independentismo ha perdido el rumbo y sólo le sirve en su naufragio al neofranquismo del PP y Ciudadanos. 

El chantaje que el honorable president ha hecho al gobierno central para que convoque un referéndum en Cataluña, en el plazo de un mes, si quiere contar con el apoyo de su partido (el independentismo, dijo) en el Congreso, hace juego con las manifestaciones de Aznar en la presentación de su libro El futuro es hoy. El expresidente, apoyándose en aquellos historiadores de historieta revisionista que germinaron como setas bajo su mandato, ha tenido la inverecundia de equiparar el desafío independentista con la huelga revolucionaria de octubre de 1934 durante el llamado bienio negro republicano, algo con lo que sin duda comulgarán tanto su delfín y ex jefe de gabinete Pablo Casado como su devoto Albert Rivera.

Torra y ese independentismo airado que ayer llegó de modo violento hasta las mismas puertas del Parlament, sin que la policía autónoma contase con los refuerzos requeridos (las críticas del sindicato de los Mossos d’Esquadra al gobierno de la Generalitat ayer en El Intermedio lo dicen todo), aún están a tiempo de repasar y corregir la inadmisible trayectoria que iniciaron desde el día en que no contaron con más de la mitad de la población catalana para convocar una consulta en las urnas, brutal y torpemente reprimida por el gobierno de don Mariano el registrador.

En la España de nuestros días, a pesar de individuos como los que hacen equiparaciones históricas tan peregrinas e interesadas como las que se le ocurren a don José María y sus historietistas, es de suma urgencia y necesidad retornar al parlem antes que seguir estimulando -con los pasados y sonados desaciertos desde La Moncloa (también desde La Zarzuela) y la Generalitat- lo que nunca se ha llegado a esfumar del todo y ahora parece que retorna con los manifiestos de militares retirados y la exhumación de los restos del dictador: la más rancia y peligrosa derecha, de la que Aznarín y sus acólitos con dos partidos en comandita son adalides.

Que alguien en Cataluña, por favor, ponga en acción el seny ante la rauxa criada por un procés errado desde su inicio. No hagamos más el idiota, que hay asuntos más importantes que atender.

DdA, XV/3970