sábado, 22 de septiembre de 2018

LA PEDERASTIA GENERABA ALGUNAS VOCACIONES



Es la mayor condena canónica impuesta a un sacerdote en España por abusos. José Manuel Ramos Gordón estará diez años sin poder dar misa y recluido en un monasterio fuera de la diócesis de Astorga. El Vaticano ha considerado probado que cometió un delito grave de abusos a menores. Los hechos se produjeron en un colegio de Puebla de Sanabria en los años 80. Pero la Santa Sede decidió levantar la prescripción. El caso había llegado a oídos del papa por la carta de otra víctima en que le detallaba su sufrimiento durante años en un seminario de La Bañeza. Por este caso ya fue condenado a un año apartado de la iglesia. Ahora que se ha demostrado su reincidencia, la condena aumenta. Es la más grave antes de la expulsión del estado eclesial. O sea que este fulano sigue perteneciendo al estado eclesial. Si eso pasó en los años ochenta, cabe preguntarse por lo que pasaría en décadas anteriores, en la España nacional-católica, cuando llegaban a los seminarios tantos adolescentes de los pueblos pobres porque esa era su única alternativa para estudiar.Lazarillo

Léase también: Los secretos de la Iglesia: En España todavía tiene potestad para guardar archivos secretos que pueden ocultar casos de abusos sexuales.


DdA, XV/3959