jueves, 28 de junio de 2018

¿CUÁNTOS ESCUPITAJOS SE TELEVISAN EN UN MUNDIAL DE FÚTBOL?

Félix Población

Creo haberme referido ya en otra ocasión al hecho de que los futbolistas escupan en los terrenos de juego, a diferencia de otros deportistas que también emplean el balón para competir. Lo más significativo del fútbol es que se trata del espectáculo deportivo más difundido a través de los medios de comunicación audiovisuales, por lo que a lo largo de un partido de hora y media de duración es habitual que se prodiguen los escupitajos en un número considerable ante los ojos de innumerables televidentes. 

Se da la circunstancia, además, de que al expeler sus flemas y/o mocos, ya sea por la boca o por la nariz, los futbolistas suelen hacerlo en momentos puntuales, coincidentes en ocasiones con un protagonismo personal, bien después de una jugada o tras la falta cometida por un contrario, de modo que las cámaras están centradas en el escupidor. 

Cobra entonces la escupitina, mucosidad o gargajo una relevancia de primer plano en la que apenas repara el respetable aficionado a ese deporte, sin tener en cuenta que no se da en otros -al menos que yo sepa-, y que ahora por ejemplo, con ocasión del campeonato del mundo en Rusia, puede arrojar como balance final un sinfín de escupitajos transmitidos a todo el planeta, sin distinción de raza y condición pues los expelen todo tipo de futbolistas de oriente y occidente, norte y sur. 

He leído que debido a la propagación de la gripe H1N1, la liga de fútbol profesional de Rumanía recomendó en su día a todos los jugadores y entrenadores que no escupieran sobre el césped del terreno de juego, o hicerian lo menos posible, para no propagar el virus de esa enfermedad. Sin ese riego, tal como ocurre en el Mundial de Rusia, no importa que sean cientos de millones de espectadores que visionen cada día esa guarrada repetida de modo múltilple en cada partido y sin duda copioso a lo largo de todo el campeonato. 

Desconzoco si ocurre los mismo en el naciente fútbol femenino. Será cuestión a observar. Ya me dirán quienes dispongan de información al respecto.

Carta del entrenador de la selección de Uruguay al gobierno de su país 

Queridos compatriotas, nos encontramos en un momento definitorio para el país, para nuestros jóvenes y nuestro futuro. En estos días vamos a jugar uno de los partidos más importantes. Es necesario el apoyo, el respaldo y la solidaridad de cada uno de los uruguayos.
Si no conseguimos buenos resultados ahora, y no cumplimos con la expectativa y las esperanzas de miles y miles de uruguayos, vamos a tener que esperar años para poder revertir la situación.
Este junio, no es un junio cualquiera. En este mes nos jugamos el futuro de nuestros jóvenes. Es la oportunidad para cumplir con lo prometido, y meter el gol más importante: darle a nuestros jóvenes mejores condiciones de estudio, poner a la educación pública en las mejores ligas de los ránking internacionales. Es el momento de cumplir con lo prometido y llegar al 6% del PBI para la Educación Pública.
Como Maestro sé el esfuerzo, dedicación y compromiso que cada docente realiza en las aulas, en esa cancha tan difícil de jugar. En esa cancha los rivales y las dificultades son enormes. La mala alimentación de los estudiantes, la falta de estímulos y motivación, la falta de materiales didácticos para trabajar, las dificultades de aprendizaje, la sobrepoblación, y ante todo la falta de reconocimiento de esta labor tan importante para construir una sociedad mejor.
Por eso, el partido que debemos apoyar es el que se juegan los docentes y los estudiantes en la próxima rendición de cuentas.
De nada sirve ser campeones del mundo si nuestros jóvenes no saben dónde queda Rusia, o porque en el seleccionado francés hay tantos jugadores nacidos en África o con padres africanos. De nada sirve ser campeones si a nuestros jóvenes no les transmitimos que lo que ellos hacen lo valoramos y creemos que tienen un futuro esperanzador. Tenemos la responsabilidad y la obligación de decirles a todos los jóvenes y niños del Uruguay que creemos en ellos y que vale la pena apostar por su futuro, y si es necesario hacer más esfuerzos para darle lo que ellos merecen lo vamos hacer.
El momento es ahora, entonemos el himno bien fuerte para decir “sabremos cumplir”. 
Deben cumplir con lo prometido, 6% del PBI para la Educación Pública.
Un fraternal y respetuoso saludo a todos los docentes de Uruguay.
Oscar Washington Tabárez


DdA, XIV/3890