lunes, 28 de mayo de 2018

¿A QUÉ LLAMA "EL PAÍS" SALVAR LA CONSULTA DE "PODEMOS"?

Félix Población  

128.300 inscritos en Podemos han votado a favor de la continuidad de Pablo Iglesias e Irene Montero en sus cargos orgánicos y públicos. Un 68,42% de los participantes en el referéndum convocado tras la polémica por firmar la hipoteca de una vivienda para ambos por algo más de 600.000 euros en una localidad de la Sierra de Guadarrama. En la consulta han votado más de 188.000 personas, una cifra récord en los procesos del partido. El 31,58% ha votado no y el 0,35%, en blanco. [Iglesias y Montero salvan la consulta de Podemos sobre el chalé con el rechazo de un tercio de los votantes, titula "objetivamente" el diario El País hoy].

Decía el profesor Vicenç Navarro hace unos días en un reciente artículo que sería bueno que la continuidad de Iglesias y Montero en sus respectivos cargos fuera ratificada de modo masivo por las bases porque, además de por lo que uno y otro representan en el partido morado, ese respaldo rotundo  también comportaría un voto masivo de protesta contra el comportamiento profundamente antidemocrático de los medios de desinformación y propaganda que dominan el panorama político y mediático en nuestro país, y que muy especialmente se ceban en Podemos. 

Dado que no hay dudas acerca de la hostilidad con la que sobre todo Pablo Iglesias viene siendo tratado en esos dos frentes desde el mismo nacimiento de su partido, se requería no sólo una respuesta masiva que lo refrendara como secretario general, sino que la participación de los inscritos fuera del tenor que ha sido, muy superior a la de Vistalegre 2 hace algo más de un año y la más alta registrada hasta ahora en la joven historia del Podemos. 

Es de recordar que ésta era también una condición para que Iglesias y Montero considerasen su ratificación como suficiente. A la hora de valorar esas votaciones, resulta indudable que la gran movilización social de las bases ha sido uno de los aspectos más positivos de una consulta que no solo fue criticada por la mayoría de los medios, sino que incluso en el interior de la organización fue cuestionada públicamente.

Esos casi 200.000 votantes han venido a denunciar la falta de cultura democrática y pluralidad que afecta a la mayoría de los medios, cuyo frente de ataque más común y muchas veces difamador y/o tergioversador es Podemos y sus aliados, y ante el que sólo cabe  mantener la unidad, fortaleza y coherencia programáticamente requeridas, como posiblemente se puede desprender de esa alta participación en la consulta.

Estamos en un país donde el partido en el Gobierno copa el 86 por ciento de los 387 casos de corrupción en España, esto es, 122.038 millones de euros, muy por encima del Partido Socialista, con algo más de diez mil millones y de Convergencia Democrática de Cataluña con poco más de cinco mil. Más de 53 por ciento de los casos corresponden al Partido Popular, un poco más de 21 por ciento al PSOE, muy por ecima del Partido Nacionalista Vasco y Convergencia Democrática de Cataluña. El colofón a ese historial ha sido la reciente sentencia de la trama Gürtel que condena al partido en el Gobierno por corrupción.

En buena medida son esos datos los que han hecho nacer y crecer a Podemos como partido necesario hasta el lugar que ocupa, y sus bases acaban de reconocer que Pablo Iglesias  e Irene Montero tienen que seguir donde están para que una expectativa creible de cambio siga siendo posible como hasta ahora, porque de lo contrario sería ceder a quienes buscan en la divisón del partido la posibilidad de acabar con la alternativa política que le dio razón de ser. Habrá más asaltos a su integridad por parte de  sus múltiples adversarios políticos y mediáticos, por lo que sería aconsejable un reforzamiento en los efectivos para sortearlos, y tener en cuenta lo que decía Saint-Exupery a propósito del liderazgo: Si quieres construir un barco, no digas a la gente que reúna madera, no dividas el trabajo ni des órdenes. En lugar de ello, enséñales a admirar lo vasto y grande que es el mar.

DdA, XIV/3861