lunes, 26 de marzo de 2018

OJO CON LAS INFORMACIONES QUE HABLEN DE INFILTRADOS EN LAS MANIFESTACIONES SOBERANISTAS

Félix Población

Ayer, en varios canales de televisión de difusión nacional, nos ofrecieron amplia cobertura informativa de las manifestaciones de protesta que tuvieron lugar en Cataluña con motivo del internamiento en prisión de varios exconsellers y la detención en Alemania del expresident de la Generalitat. 

La verdad es que, observando las imágenes y a la vista de que no ocurría nada que no fueran algunas cargas policiales ante contados acosos de los manifestantes, tal parecía que se mantenían las cámaras abiertas a la espera de alguna incidencia. No la hubo de carácter grave, por lo que es de celebrar una vez más que las protestas de los independentistas se limitaran al grito.

Hace unos días, un colaborador del programa de TV-3 Está passant, que responde al nombre de Jair Domínguez, hizo unas declaraciones en las que advirtió que el proceso soberanista acabará provocando muertos, una posibilidad en la que desde que se inició el mismo no he dejado de pensar, sobre todo teniendo en cuenta los muchos muertos y heridos que ocasiónó ETA en el País Vasco. Cierto que -me apresuro a subrayar- el caso vasco y el que vive Cataluña no son comparables, pues la estelada hasta ahora no ha costado una sola vida.

Así ha sido y así deber seguir siendo, pero cuando son multitudes las que se mueven en las calles y cuando los ánimos están calientes -como es el caso a raíz de la decisión del juez Llarena de procesar a la cúpula indepedentista y ser detenido Puigdemont en Alemania-, no deberíamos pasar por alto las palabras de ese colaborador de TV-3. 

Siempre ha sido muy fácil encender la chispa que puede producir el incendio cuando se dan situaciones como la que ahora se da en Cataluña, máxime en unos tiempos en que la incidencia de las redes sociales puede traer consigo informaciones manipuladas y no contrastadas, ya sea en interés de quienes secundan el proceso o de quienes se oponen. No dejamos de leerlas hasta ahora y es posible que se incrementen en el futuro. 

En este sentido conviene estar muy al tanto de la fiabilidad de aquellas noticias que nos hablen de posibles infiltrados violentos en las manifestaciones soberanistas. 

A LEER

Llarena o la derrota de Aristóteles, por Albert Lladó:
Pablo Llarena reconoce que no está valorando acciones que han acontecido. Asegura que, en el auto que acaba de dictar, los hechos “se evalúan no estrictamente por su contenido, sino por su capacidad de reflejar que existía un riesgo de que las movilizaciones futuras desembocaran en una violencia instrumentalizada”. La vida, y el derecho, en condicional.

Por lo tanto, vemos cómo un juez nombrado para juzgar hechos los interpreta antes de que ocurran. Si volviéramos a Aristóteles, podríamos decir que el excelentísimo magistrado imagina una potencialidad (y solo una, la que él decide subjetivamente) y la traduce como un acto consumado. El único movimiento que vemos, pues, es el paso de la violencia como sustantivo al violentamente como adverbio. Así mete a gente entre rejas por delitos que aún no han ocurrido, y así también, por fin, desbarata, en tan sólo 70 páginas, una teoría filosófica que llevaba explicándonos el mundo (erróneamente, ahora somos conscientes) más de 2.300 años.

El lógico y matemático de Estagira, como tantos de nosotros, se ha quedado sin palabras. Que no quiere decir, necesariamente, que estemos dispuestos a callarnos la boca. Nuestro silencio sería una cárcel aún más inexplicable.

DdA, XIV/3803