martes, 14 de noviembre de 2017

¿Y SI TODO VOLVIERA A SER COMO ANTES DEL 15-M?

Félix Población

El independentismo catalán, con la puesta en escena de uno de los episodios más vergonzosos que podemos registrar en su historia -con la convocatoria ilegal del referendo, la pugna entre votos y botas policiales para celebrarlo, y la declaración unilateral de independencia que luego sólo sería declarativa y simbólica ante los tribunales del Estado-, ha logrado lo que hasta hace unos meses parecía más que dudoso: que un partido politico con una dirigencia mediocre y de la derecha pura y dura como Ciudadanos, -mero apéndice sustitutivo o maquillado del Partido Popular corrupto- se halla situado en la última encuesta realizada por Celeste-Tel como tercera fuerza política, técnicamente empatada con Unidos Podemos. 

Los nacionalistas de Cataluña han tensado la cuerda independentista hasta el ridículo, con un Puigdemont haciendo un absurdo papel de president de guiñol en el exilio, para volver a empezar otra jugada a partir del 21 de diciembre, y posiblemente el seny catalán lo tendrá en cuenta en las urnas, pero el fracaso de Junts pel Sí va a comportar en España el despegue de la fuerza política llamada a colaborar con el partido en el gobierno para que a partir de las próximas elecciones generales todo siga igual en este país y para que nada nuevo sea posible en la relación entre el Estado y la Generalitat. 

Esto último también será así porque después del abortado y esperpéntico Procés, al crecimiento de Ciudadanos se le ha unido el notable decrecimiento de Unidos Podemos, que pasa en la citada encuesta de 71 a 55 diputados, pagando caro una postura que aunque coincida con una mayoría de la población acerca de la necesidad de un referendo pactado, no resultó del todo clara en Podem ni en doña Ada Colau, e incluso pudo interpretarse en España como proclive al independentismo, según ejemplificó Albando Dante y alguna que otra compañera de filas.

Lo que se desprende, pues, de lo que Celeste-Tel aporta hoy para Eldiario.es, resulta desalentador. Con el PSOE en ligera pero insuficiente ascensión, el PP en ligera pérdida pero destacado en cabeza y Ciudadanos en alza creciente, la caída de Unidos Podemos anuncia un porvenir político estancado en el que los partidos del llamado bloque monárquico se preservarán de cualquier experimento que haga cambios substanciales en la Constitución, pónganse los nacionalistas catalanes como se pongan.

La única formación política llamada a promover un cambio en España ha salido seriamente debilitada en esta encuesta. Casi se podría pensar que lo ocurrido estos últimos meses en Cataluña y que ha conducido a abortar las ínfulas independentistas, también ha logrado de rebote que poder cambiar este país sea otra vez más difícil. ¿Se imaginan que todo volviera a ser como antes del 15M? Yo no quiero, pero la demoscopia amenaza.

Imagen perfecta de la "perfomance" del independentismo catalán. Montse Ac

DdA, XIV/3690