lunes, 30 de octubre de 2017

EL ESPERPENTO DEL PROCÈS Y LA DESAFECCIÓN POLÍTICA

Félix Población

En su último artículo dado a conocer en el diario Público, bajo el titular Los reyes, a los cuentos (cuatro claves sobre Podemos y Catalunya), el profesor Juan Carlos de Monedero mantiene lo que muchos votantes y simpatizantes del partido morado en el resto de España vienen pensando desde que se puso en marcha el referendo unilateral de independencia de Cataluña y mi estimado Juan Carlos debería haber expuesto  públicamente desde que advirtió lo que ahora denuncia: 

La dirección de Podem -escribe Monedero- se ha situado hace mucho tiempo fuera de Podemos. Tienen otros partidos -con los que llevan meses haciendo política- que les recibirán con gusto. Es muy deshonesto por parte de la actual dirección de Podem, encabezada por Albano Dante, sostener unas ideas políticas ajenas a Podemos desde una organización con la que comparte un código ético y político. Ideas que, además, no estaban en el programa electoral con el que se presentó a las elecciones. Esa deshonestidad no debe caber en Podemos.  

Ciertas actitudes públicas y notorias de don Albano, así como de alguna compañera de su grupo parlamentario, no deberían haberse permitido, en evitación de la interpretación que ahora tienen no pocos votantes y simpatizantes del partido morado fuera de Cataluña. En ese sentido, por más que ayer quiso desdecirse doña Ada Colau en El objetivo ante el impertinente acoso de la señora Pastor, tampoco fue muy coherente el comportamiento de la alcaldesa de Barcelona, que también se dijo y desdijo respeto al referendo ilegal, llegando a  votar, aunque fuera en blanco. 

Aunque Colao le dijera ayer a Ana Pastor que ella fue muy crítica con la línea unilateralista, la sensación del respetable afín a Podemos en el resto de España es que doña Ana deparó más críticas a las bochornosas cargas policiales el día de las votaciones que a las también bochornosas leyes urdidas en el Parlament en contra del Estatut y la Constitución y que propiciaron el referendo, denunciadas con decidida claridad por el diputado Joan Coscubiela, notable representante de la coherencia política en el tinglado de aquella farse.

Por si todo esto no fuera bastante, y una vez leído el interesante, necesario y un tanto tardío artículo del profesor Monedero en Público, nos enteramos hoy de que el sector conocido como Anticapitalistas, inserto en Podemos, ha reconocido la sainetesca, surrealista o esperpéntica propuesta para la constitución de República de Cataluña, si bien el alcalde de Cádiz y Teresa Rodríguez se han desmarcado de esa postura nada más darse noticia de la misma. 

Desconozco si en este caso, mi estimado Juan Carlos debería escribir un nuevo artículo al respecto para que al votante y simpatizantes del partido morado, y a todos sus inscritos, se le aclarara un poco la perspectiva de lo que el conflicto catalán ha deparado. Lo cierto es que por estas fechas se cumplen, precisamente, treinta y cinco años de la victoria del Partido Socialista en unas elecciones generales. Todos cuanto vivimos muy de cerca esa fecha y la contamos, guardamos en la memoria las expectativas de cambio que generó aquella jornada entre millones de ciudadanos, año y pico después de un golpe de estado también esperpéntico, bufo o surrealista que fue la risión de una Europa a la que todavía no pertenecíamos. 

De aquellas expectativas de cambio no hubo apenas nada, o muy poco en los años que siguieron a esa victoria. Sí una creciente y galopante desafección política de la que solo se recuperó este país a partir del 15 M de 2011. Deberíamos procurar no dar más motivos de desafección política a quienes a partir de esa última fecha y  desde hace decenios aguardan tiempos mejores, gobiernos mejores, dignidad y ética, y mucha más más decencia y eficacia en la administración del Estado.

La postdata de Goti del Sol
Leo con desazón comentarios sobre este desafortunado proceso, provenientes muchos de ellos por personas que, dada su condición profesional, deberían ser adalides de la sensatez, y mi sensación es que este país, estado, nación o sea lo que sea, está profundamente contaminado por toda una suerte de pecados capitales. De seguir la senda de estos aprendices de Torquemada, todos los terrenos edificables deberían utilizarse para levantar mazmorras y cadalsos con el fin de ajusticiar hasta a los ciudadanos que se pararon a leer una proclama independentista adherida a un muro.

DdA, XIV/3675