jueves, 29 de junio de 2017

34.000 SANCIONES POR LA LEY MORDAZA: NO SE PUEDE VOTAR CON LA BOCA CERRADA


Félix Población

Queridísmos partidos progresistas, de izquierda, del cambio o como prefieran ustedes llamarse cuando hablan para el respetable al que representan o dicen representar: Amnistía Internacional ha presentado en Madrid un análisis sobre los dos años de vigencia de la Ley Orgánica de protección de la Seguridad Ciudadana bajo el epígrafe “España: los activistas sociales y el derecho a la información, en el punto de mira”. 

La citada organización exige la modificación urgente de esa ley porque amordaza el ejercicio de los derechos de reunión pacífica, expresión e información. Sólo en 2016, Amnistía Internacional calcula que alrededor de 34.000 sanciones podrían haberse impuesto por el ejercicio de estos derechos. En este análisis, la organización concluye que la tambien llamada ley mordaza se está utilizando contra el activismo social y específicamente contra activistas que defienden el derecho a la vivienda obstaculizando su derecho a expresar sus reivindicaciones de manera pacífica.

Además, la mencionada ley daña el derecho a la información. Las limitaciones a la distribución de imágenes de autoridades o miembros de las fuerzas de seguridad que recoge la LOSC están impidiendo el ejercicio del derecho a la información. Según las estadísticas del Ministerio del Interior, de julio a diciembre de 2015 se impusieron doce sanciones por este motivo, cantidad que se eleva hasta 32 durante 2016.

El miedo a recibir una sanción por culpa de la amplia discrecionalidad que la LOSC otorga a los miembros de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, se está traduciendo en autocensura para quienes quieren documentar las actuaciones policiales.

Queridísimos partidos progresistas, de izquierda, del cambio o como prefieran llamarse cuando hablan para el respetable al que representan o dicen representar: este Lazarillo está hasta el túetano de que hagan ustedes el ridículo -ante quienes han impuesto esa ley- con sus llamadas al diálogo y al entendimiento, sin ser capaces de ponerse de acuerdo entre sí para evitar al menos que cunda la mordaza sobre todos nosotros y, con ella, la pérdida galopante de los derechos democráticos que nos asisten. 

Como no sean capaces al menos de darnos la libertad de la que nos ha privado el gobierno del Partido Popular, no cuenten con mi voto. Soy incapaz de votar con la boca cerrada, como quedó demostrado durante la larga dictadura de donde venimos y hacia la que leyes como la aludida nos hacen regresar.

DdA, XIV/3574