miércoles, 17 de mayo de 2017

SIN UNIDAD EN LA IZQUIERDA, LA ALTERNATIVA NO ES POSIBLE



Félix Población

La última encuesta que hoy da a conocer el diario Público, elaborada para este periódico, apenas registra variaciones por la izquierda. El PSOE sube dos escaños con relación a los datos registrados en junio de año pasado, de 85 pasaría a 87, y Unidos Podemos sube tres, de 71 a 74. 

Tiene más mérito lo del Partido Socialista que lo del partido morado, pues el primero está en una fase nada bonancible en la que falta por dilucidar nada menos quién será su nuevo líder, algo que puede elevar o disminuir ese número, sin que en ningún caso vaya a ser mucho mayor o menor. Pienso que algo así le ocurrirá a Unidos Podemos, que puede estar rondando su techo electoral, si no ocurre algún imprevisto que lo pueda impulsar o reducir. Algo imprevisto podría ser la elección de Susana Díaz como secretaria general del PSOE.

Pienso que puede jugar a favor del Partido Socialista la elección de un líder que tenga claro que para ser alternativa de gobierno, hoy por hoy, es imprescindible un entendimiento con el partido que lidera Pablo Iglesias Turrión, tal como creo concebiría Pablo Iglesias Posse. 

El país está partido entre la derecha, que suma 166 escaños y la izquierda que logra 161. Esta circunstancia histórica se viene repitiendo desde que  se vota en las urnas y se va a seguir dando con ligeras variantes a favor de una u otra alternativa. Para configurar un gobierno de izquierda se precisa además ahora del concurso nacionalista en las comunidades llamadas históricas, que por lo general obedecen a sus propios intereses territoriales, en el caso de Cataluña orientados temerariamente a la independencia. 

Llama la atención en la encuesta de Público el desinfle por fin del Partido Popular, que parece haberse resentido bastante de la operación Lezo y el caso de los fiscales Maza y Moix (nombres y al parecer actitudes propios de retablo bananero). Una pérdida de 24 escaños dejaría a la derecha pura y dura en 113, si bien los lograría la derecha de nuevo cuño (Ciudadanos) con un incremento equivalente, que haría pasar a este partido de 32 a 53 escaños. El resultado de la demoscopia calca el de la política llevada a cabo por la marca blanca del PP. Con esa política, Ciudadanos no puede aspirar a más.

Así las cosas, va a depender de lo de siempre que la izquierda pueda gobernar este país: unidad y perspicacia en saber abordar el contencioso de la cuestión catalana, tan descabelladamente tensionado en los últimos años por la intolerancia de unos y otros, tanto en Madrid como en Barcelona. De lo contrario, derecha, derecha y más derecha, llámese como se llame el partido que gobierne.

DdA, XIV/3538