jueves, 25 de mayo de 2017

MESSI, EXTRAORDINARIO FUTBOLISTA E INDECENTE CIUDADANO

Félix Población

Todos los expertos coinciden en señalar que Messi es uno de los mejores futbolistas que ha habido en la historia de este deporte. Gracias al inmenso y en ocasiones sucio negocio en que ha derivado el mismo, también es uno de los mejor pagados en el mundo.

El Tribunal Supremo confirmó ayer la sentencia de la Audiencia de Barcelona que condenó a Leo Messi a 21 meses de cárcel por tres delitos de fraude fiscal en sus declaraciones de IRPF de los ejercicios 2007, 2008 y 2009. (Hay imágenes en las que se ve al respetable aclamar al delincuente al entrar en la Audiencia). El alto tribunal desestimó el recurso del jugador, que ya obtuvo una rebaja de la pena por abonar los 4,1 millones que dejó de ingresar en la Hacienda española. Además de la pena a prisión, la condena incluye multas de 2 millones de euros al futbolista y de 1,3 millones de euros a su padre. 

Muchos contribuyentes, a los que nos gusta el fútbol y admiramos a Messi como futbolista, no podemos evitar nuestro mayor desprecio hacia su persona como ciudadano. Puede que, cada vez que nos asombre en los terrenos de juego con su resolutivos regates, algunos olviden su delictivo comportamiento con la hacienda pública y, por lo tanto, con cuantos colaboran con sus impuestos honradamente, entre los que están tambiėn los que le aplauden. 

Hasta es posible que al término de su exitosa y multimillonaria vida deportiva únicamente se tengan en cuenta sus singulares aptitudes como jugador. Personalmente siempre será para mí un extraordinario futbolista y un indecente ciudadano. Que su mal ejemplo ocurra en un país que asquea por su corrupción día tras día y en la Cataluña que tuvo como molt honorable president durante dos décadas a Jordi Pujol, hace que sobreabunde más en esa ciénaga.

Cuando evadir es deporte
Gustavo Veiga, Página/12
Son como ollas a presión que estallan en simultáneo en varias partes del mundo. Lionel Messi recibe la confirmación de una condena a 21 meses de prisión por evasión en España. Las casas de Angel Di María y Javier Pastore en Francia son allanadas por presunto fraude fiscal. Dirigentes del fútbol y deportistas aparecen en los Panamá Papers. Las consecuencias todavía presentes del escándalo FIFA derivan en múltiples detenciones que incluyen a empresarios de medios de comunicación como Alejandro Burzaco. Un ex agente de futbolistas como Gustavo Arribas –hoy máximo funcionario del área de Inteligencia– está salpicado por los sobornos del Lava Jato. 
Todo tiene que ver con todo. Sucede en un gran escenario donde la doble moral domina el partido desde hace décadas. Solo mencionamos los casos de Argentina y su juego multitudinario, porque de por sí son ilustrativos. Pero hay más ejemplos y se cuentan por decenas. Desde Estados Unidos a Brasil o de Suiza a Inglaterra. La corrupción es estructural, como los alcances nocivos del capitalismo salvaje. Y ese capitalismo salvaje gobierna la lógica del fútbol y el deporte en general. Determina o condiciona sus reglas, contamina casi todo lo que toca, permite un libre albedrío donde los que tienen más, quieren más. Convierten en hojarasca cualquier tentativa institucional y legal para darles caza a los sobornados, evasores y ocultistas de negocios sospechados. El sistema financiero internacional los torna escurridizos, volátiles. Hay demasiadas guaridas fiscales para esconderse.
Se dirá: pero si Messi y su padre recibieron condenas a prisión en suspenso y terminaron de pagarle al fisco español unos 5 millones de euros que incluyen los intereses por su fraude. También se recordará que el FBI investigó, detuvo y logró las confesiones de decenas de dirigentes de la FIFA en un proceso que aún sigue abierto. Estos dos casos son la coartada perfecta. Supone que el rumbo planetario del castigo no tiene desvíos. Y paga quien tiene que pagar. Pero no hay que caer en la trampa. 
Para la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) en 2016 la evasión fiscal de la región llegó a 340.000 millones de dólares. Es solo un botón de muestra que incluye a ésta, nuestra parte del mundo y su problemática. El estudio concluye que la mayoría de los flujos ilícitos de dinero se dan con Estados Unidos y China. Son datos para analizar del mercado global. Uno más va en la posdata de esta columna. El presidente de la UEFA, el esloveno Aleksander Ceferin, reconoció en diciembre pasado que la evasión fiscal en el fútbol es “un gran problema”.


DdA, XIV/3545