viernes, 24 de febrero de 2017

LA JUSTICIA YA TIENE SU 23-F

Moix saluda a Aguirre, no se sabe si antes o después de rechazar 
la acusación que pesaba sobre ella tras su huída de la autoridad.

Félix Población

La justicia española ya tiene su 23-F. Fue ayer, en efecto, coincidiendo con el trigésimo sexto aniversario del episodio más esperpéntico y vergonzoso de la historia política que siguió a la muerte del dictador. Si en 1981 se atentó gravemente contra la democracia, ayer se volvió a repetir la historia atentando contra uno de sus puntales, la justicia, a costa de ofrecer a la ciudadanía un nuevo y flagrante capítulo de la impunidad con que saldan sus delitos los corruptos con poder de renta, cama o casa.

Fui de los que pensaron, conocido la sentencia inicial contra el cuñado del rey (seis años y pico de cárcel), que nunca su ignorante esposa la infanta se vería necesitada de solicitar un vis a vis para intimar con su marido en presidio, según dibujó en portada una popular revista de humor. Lo que no me imaginaba –ni cabe imaginar en país democrático alguno- es que El Iñaki lograría una especie de absolución en diferido, que no requiriese  fianza ni más medida cautelar que la de comparecer una vez al mes ante la autoridad judicial de su país de residencia: Suiza, el más indicado.

Antes de que fuera noticia este dislate, del que se beneficia un familiar de Felipe VI que se llevó del erario público en comandita con sus socios 9 millones de euros -de los que 6 pertenecían al erario público-, el exduque balonmanista hubo de soportar el abucheo del respetable que se arremolinó ante la Audiencia de Palma. Ni a la entrada ni a la salida se observó en las facciones del facineroso síntoma de bochorno perceptible, antes bien –en lugar de ocultar el rostro como hacen los más de los mortales pillados en delito- había una cierta complacencia gestual, proclive incluso a la peineta si no comportara esto una provocación excesiva.

Este 23-F tuvimos también conocimiento del pacto de la Asociación de Fiscales (conservadora) para votar a su candidato Manuel Moix y hacerlo Fiscal Jefe Anticorrupción en sustitución de Antonio Salinas. En el mismo lote, y a través del voto de la citada asociación, fue destituido el fiscal superior de Murcia que investigaba al presidente de esa comunidad, Pedro Antonio Sánchez (que días antes se entrevistó con el ministro de Justicia en el congreso del Partido Popular), acusado Sánchez de varios delitos relacionados con la trama Púnica. El fiscal destituido, Manuel López Bernal, denunció intimidaciones y fue muy explícito en su análisis: "No puede ser que se persiga más a los fiscales que a los corruptos".

Para completar la jornada, y como si la justicia se hubiera puesto de acuerdo en purgas y condenas, muchos nos tememos que las que han recaído sobre Rato, Blesa y otros malhechores de las tarjetas black puedan convertirse en mucho menos de lo que se cifran. Téngase en cuenta que el actual Jefe Anticorrupción fue quien en su día denunció al juez Silva por utilizar los emails que revelaron el delito, alegando que era correspondencia personal. Ese mismo Moix fue igualmente quien rechazó acusar a Esperanza Aguirre de su motorizada escurribanda de los agentes de movilidad tras cometer en Madrid una infracción de tráfico.

Mientras a tuiteros, raperos, titiriteros y sindicalistas se les penaliza por hacer uso de la libertad de expresión, la persecución y las purgas recaen sobre los fiscales, no sobre los corruptos con poder o alcurnia. ¿Quién le va a devolver a los ciudadanos los 6 millones de euros robados  por El Iñaki y sus socios?


DdA, XIV/3477