jueves, 13 de octubre de 2016

LA RISA LIBERADORA DE DARIO FO SARAI SEMPRE CON NOI

Dario Fo dice que Vaticano ha rechazado espectáculo en recuerdo de su esposa


 Lazarillo

 A Dario Fo le debe este Lazarillo las más gratas horas vividas en la butaca de un teatro. En una ocasión, incluso, tuve la oportunidad de saludarle, a él y Franca Rame -su compañera, ya fallecida- con ocasión de una actuación memorable en el Teatro Español de Madrid, hace muchos años. El escritor y dramaturgo, también actor, autor de  Muerte accidental de un anarquista (1970) y Aquí no paga nadie (1974), falleció en un hospital de Milán a los 90 años como consecuencia de una insuficiencia respiratoria. Se mantuvo tan vital como siempre hasta sus últimos días, según se puede apreciar en esta entrevista publicada hace menos de un mes por Il Corriere della Sera.

  Activista incansable en los círculos intelectuales de la izquierda italiana, Fo defendía la sátira como el arma más eficaz contra todo tipo de poder. Mediante esa herramienta fraguó una carrera en la que la reflexión ácida sobre la clase política italiana,  la mafia y el Vaticano fueron constantes. La comedia hace subvertir el estado natural de las cosas, dejó dicho. El poder no soporta el humor, ni siquiera los políticos demócratas, porque la risa libera al hombre de sus miedos. Fo consideraba la ideología como una parte inherente de la cultura y pensaba que, antes de que Europa estuviera unida en el plano económico, fue la cultura la que unía a todos los países de Europa, porque las artes, la literatura y la música son el nexo de la unión de Europa.
En 1954 Dario Fo se casó con la actriz Franca Rame, con quien creó la compañía teatral Dario Fo - Franca Rame. Paralelamente al teatro, empezó a diseñar decorados para el cine en películas como Lo svitato, de Carlos Lizzani. Entre 1958 y 1959 produjo, dirigió y actuó en espectáculos basados en el tradicional estilo de la Commedia dell'Arte, género que su compañía volvió a popularizar durante más de una década. En 1962 escribió, dirigió y protagonizó con su esposa en la RAI la popular serie televisiva de Italia Canzonísima, que les enfrentó contantemente a la censura.
En 1968 creó junto a su mujer la compañía Nueva Escena, con la que representaron, entre otras obras, La mueca del miedo, y muy especialmente Muerte accidental de un anarquista. Esta última, con la que consiguieron un éxito inaudito, se basaba en un hecho real que narraba la detención policial de un ferroviario de ideología anarquista que, tras ser acusado de la colocación de unas bombas, aparece muerto en el patio de la comisaría. La versión oficial dictaminó una "muerte accidental" por "caída desde un cuarto piso". La obra dió a conocer su compromiso ideológico y social con la izquierda italiana, que le llevó en más de una ocasión a la retirada del apoyo econonómico oficial a su trabajo y al boicot de las actividad de la compañía teatral.
Tras Nueva Escena, Fo y Rame fundaron el colectivo de teatro independiente y político, ligado a la izquierda y autogestionado, La Comuna. Las luchas sociales de la década de los 80 le condujeron a tratar temas como la desobediencia civil en la famosa Aquí no paga nadie o Bocinas, trompetas y frambuesas. Y ya en los años 90 con el estreno de El Papa y la bruja en la que Fo encarnó a un Papa polaco que acabó convirtiéndose a la causa de los antiprohibicionistas y promulgando una encíclica en favor de la liberación de la droga y del control de la natalidad y del retorno de la Iglesia a la pobreza. La controversia marcó sus últimos trabajos antes del Nobel, tales como Pareja abierta, Tengamos el sexo en paz, o El diablo con tetas -galardonada en 1997 en Mesina (Italia).
Después de haber dirigido más de 80 obras en escenarios de todo el mundo, Darío Fo se hizo con el galardón literario más importante del mundo, el Nobel de Literatura, sin dejar nunca de ser un dramaturgo constantemente transgresor. Su muerte a los 90 años obliga a despedir a uno de los hombres más importantes de la historia del teatro y la literatura del país. La risa liberadora de Dario Fo sarai sempre con noi.
DdA, XIII/3360