lunes, 5 de septiembre de 2016

"LOS DESASTRES DE UNA GUERRA", EN EL CORAZÓN DE GIJÓN

Félix Población

Se acaba de inaugurar en Gijón, en un lugar tan afincado en la memoria de los gijoneses como Los Campinos de Begoña, una exposición bajo el título de Los desastres de la guerra, en el octogésimo aniversario del inicio de la que tuvo lugar en España entre 1936 y 1939, que la ciudad asturiana sufrió especialmente bajo los bombardeos de la Legión Condor alemana, aliada  del ejército golpista que se rebeló contra la segunda república. 

Los historiadores Rubén Vega e Irene Díaz han seleccionado hasta cuarenta fotografías de diversos autores y procedencias (Ejército del Aire, Museo del Pueblu d'Asturies, la Asociación Guerra y Exilio, la Biblioteca Nacional o el archivo Escudé), que inciden especialmente en las penalidades por las que hubo de pasar la población civil, especialmente mujeres y niños, de modo que el espectador pueda establecer puntos de comparación con la guerra que actualmente padece Siria, con su multitudinaria diáspora de refugiados llamando a las puertas de Europa. 

En una de las imágenes, realizada desde el aire por la Legión Cóndor, se pueden apreciar los efectos de la devastación ocasionados por el bombardeo aéreo, menos conocido que otros crudelísimas acciones de la aviación nazi en otras ciudades españoles. Se calcula que estos bombardeos ocasionaron hasta un millar de víctimas mortales y que entre 57 y 76.000 civiles fueron evacuados de Asturias. 

La muestra forma parte de un proyecto más amplio que, bajo el epígrafe de Los años silenciosos, tratará de recuperar el testimonio de aquellos ciudadanos que con o sin militancia política, ya sea anónimos o con proyección pública, compartan -a juicio de los organizadores- idéntica preocupación anta la insolidaridad y mala memoria existente entre amplios sectores sociales, como si la experiencia pasada fuera simplemente pasado y la realidad de los refugiados un asunto que no nos incumbe".  

En ese sentido se pretende que textos e imágenes interactúen con el espectador para lograr una mayor sensibilización sobre el presente. Nada mejor para reconocer y solidarizarse con la terrible realidad que padece el pueblo sirio ahora que avistar, aunque sea ochenta años después, el álbum de la tragedia que sufrió Asturias durante la Guerra de España y del que ya muy pocos gijoneses podrán guardar memoria. Nada peor que acallarla o silenciarla, porque eso equivale no sólo a olvidar el sufrimiento experimentado por quienes nos precedieron, sino a ser más insensibles e insolidarlos ante situaciones como las que viven otros países en guerra.

PS.- Para complementar la visita a la exposición es recomedable leer el librito de Susan Sontag (1933-2004) Ante el dolor de los demás, un examen sobre la serie de Goya Los desastres de la guerra, las fotografías de la guerra civil estadounidense, los campos de concentración nazis y las imágenes de los conflictos armados de Bosnia, Sierra Leona, Ruanda, Israel y Palestina, así como de la ciudad de Nueva York el 11 S. Lectura muy recomedable.

DdA, XIII/3355