martes, 2 de agosto de 2016

ECHENIQUE NO COMETIÓ NINGUNA ILEGALIDAD


Fernando de Silva

Cuando se mezcla la hipocresía de la casta con la manipulación de los medios informativos, podemos encontrarnos situaciones esperpénticas que no tienen otro objetivo que destruir a un enemigo político, en este caso al Secretario General de  Podemos, creando confusión entre los ciudadanos que ignoran el contenido de las normas legales aplicables y creen ver en esa situación una irregularidad, a todas luces inexistente. Y en esa confusión creada, Pablo Echenique se siente culpable y pide disculpas, cuando no ha cometido ninguna ilegalidad, y se trata de una cuestión puramente moral, de la que ni tan siquiera debe sentirse culpable, por cuanto es una consecuencia más de la denigración que ha sufrido la Ley de Dependencia de manos del gobierno del Partido Popular.

Tan solo puede cuestionarse el hecho de que  conociese que su asistente no estaba dado de alta en la Seguridad Social y no declarase las percepciones recibidas. Pero Echenique no está obligado a hacerlo, ni es de su responsabilidad que aquél declare o no sus emolumentos a la Agencia Tributaria. Es más ni tan siquiera puede calificarse de "negro" el dinero entregado para abonar su salario, si ha sido obtenido de forma legítima, y esto último nadie lo ha puesto en duda.

Si después de las investigaciones minuciosas sobre su persona y actividades, a las que sin duda estará sometido  por parte de sus enemigos políticos, lo único encontrado es la denuncia pública a la que está siendo sometido en los últimos días, los niveles de honestidad de Pablo Echenique superan con creces la media de nuestra sociedad, muy lejos de los niveles de corrupción mafiosa del Partido Popular, que muy pronto tendrá que sentarse en el banquillo por romper a martillazos el disco duro en el que se supone se ocultaba la información sobre su financiación ilegal, que es una  forma más de robar a todos los ciudadanos.

Por si alguien tuviese alguna duda sobre el cumplimiento de Pablo Echenique de la legalidad vigente, la ausencia de cualquier denuncia o investigación contra su persona, tanto ante la  Seguridad Social como en la Agencia Tributaria, así lo corrobora. Pero en una sociedad como la nuestra vale todo con tal de desprestigiar a los políticos de nuevo cuño, y así nos va.
 SinLaVenia  DdA, XIII/3332