lunes, 18 de julio de 2016

POR NUESTRO EXJEFE DE ESTADO FRANCISCO F.



Misa en la catedral de Valencia.



Félix Población

Este lunes, 18 de julio, octogésimo aniversario de la sublevación militar que dio lugar a la crudelísima Guerra de España y a la subsiguiente y represiva dictadura que trajo consigo miles de ejecuciones, cientos de miles de encarcelamientos y una gran diáspora de exiliados en la que figuraba lo mejor de nuestra ciencia y cultura, se celebra en la catedral de Valencia una misa en recuerdo de Francisco F., el general golpista que se mantuvo en el poder durante casi cuarenta años. 

Con ese nombre y no el suyo figura Francisco Franco en la segunda página de Aleluya, la publicación semanal del Arzobispado de Valencia al frente del cual se encuentra el cardenal Antonio Cañizares. ¿Por qué se camufla así el nombre del dictador?, leo en el periódico que publica la noticia. "Porque el responsable de anotar las misas -según señalan fuentes del arzobispado de esa diócesis- tiene esa sensibilidad. Piensa que puede molestar a alguien". Al menos, a quienes han condenado y condenan aquel régimen, me permito afirmar.

¿Alguien se imagina que en Munich le dedicaran una misa a Adolf Hitler?", se pregunta el periodista y experto en la iglesia valenciana Alfonso Llorenç en la plaza de la Virgen de Valencia. La portavoz del arzobispado responde que no es algo a lo que la catedral pueda oponerse. "Si alguien pide una misa en memoria de un asesino para que se rece por su alma la Iglesia no puede negarse", añade.

Pero ese no es el caso, se le podría replicar a la tal portavoz. El caso es que el asesino, al que sin duda está muy lejos de referirse la fuente arzobispal, haya sido proclamado por la iglesia católica española caudillo de España por la gracia de Dios, con concesión de palio y preces durante casi cuatro décadas en el culto diario. "Por nuestro Jefe de Estado Francisco", se decía. Así consta en la memoria varias generaciones.

DdA, XIII/3321