jueves, 30 de junio de 2016

LOS DEFENSORES DEL RÉGIMEN HAN VENCIDO A LOS DEFENSORES DEL CAMBIO


Hace falta, como nunca, un ejercicio de inventiva, de audacia y, sobre todo, de unidad organizativa para mantener visible --como posible-- la opción del cambio --frente al régimen-- en los próximos meses.
Lazarillo

Insertamos a continuación  los últimos párrafos del artículo que Santiago Alba Rico, candidato al Senado en la lista por Ávila de Podemos en las pasadas elecciones legislativas, publica hoy en CTXT y cuya lectura íntegra se puede continuar en ese medio. La recomendamos a todos los que se interesen por un análisis por lo menos inteligente de los resultados electorales que se dieronel pasado domingo en España. Y ya de paso, es aconsejable también la lectura en Cuarto Poder del artículo de Fernández Liria, donde sostiene, acerca de la campaña llevada a cabo por Unidos Podemos que  se han moderado tanto  buscando el voto socialista que no parecían ni ellos.

Sabemos, pues, dos cosas: que la “gente de régimen” ha votado al PP y la “gente de cambio” se ha abstenido. Y sabemos, en consecuencia, que los defensores del régimen han vencido a los defensores del cambio. Es, como escribía ayer, una catástrofe. Lo es de manera inmediata  porque el régimen mismo --cuando alcanza las cotas más altas de corrupción económica e institucional-- se relegitima; y lo es porque, aunque le cueste encajar una fórmula estable de gobierno para los próximos cuatro años, su victoria deja a Unidos Podemos un margen de maniobra diminuto a la hora de introducir un vector disruptivo en las instituciones: ni puede proponer nada ni aceptar ninguna propuesta. Hace falta, como nunca, un ejercicio de inventiva, de audacia y, sobre todo, de unidad organizativa para mantener visible --como posible-- la opción del cambio --frente al régimen-- en los próximos meses, para seguir frenando el “cambio radical” europeo y para tratar luego de erosionar al régimen por abajo, allí donde se activa esa gente asustada, colérica y conscientemente antiética y antidemócrata, sin la cual no ganaremos nunca ni la batalla cultural, tan decisiva, ni las próximas elecciones.

Los resultados son una catástrofe también, o sobre todo, porque la Historia discurre en el Tiempo, que no es homogéneo y vacío y por lo tanto mete prisa; y porque la España de “régimen”, que resiste más cuando más tocada parecía, entra como un guante en la Europa que apuesta por el “cambio radical”; mientras que la España “de cambio”, moderada, democrática, solidaria y social, ahora frenada, va a contracorriente de las fuerzas dominantes en el mundo. Pero no acabemos en un tono tan bajo, por muy realista que sea. Los que establecen un paralelismo entre el 26J y la victoria del PP tras el 15M, olvidan no sólo su flaca mayoría del domingo, frente a la mayoría absoluta de 2011, sino todo lo ocurrido en estos dos años: los ayuntamientos del cambio, la consolidación de Unidos Podemos, las mayorías en Catalunya y el País Vasco. Nadie daría por perdida una partida así. Aunque sólo sea porque hace dos años nadie nos habría imaginado ni siquiera jugándola.

Carlos Fernádez Liria: Se han moderado tanto en campaña buscando el voto socialista que no parecían ni ellos. Léase en http://www.cuartopoder.es/tribuna/2016/06/30/30j/8767 Cuarto Poder

DdA, XIII/3311