lunes, 25 de enero de 2016

LA GUARRADA DE ANTONI CAMPS

Lazarillo

Más de una vez me he preguntado, vistos los efectos del surgimiento de Podemos en la política española -que llegaron incluso a promover la abdicación de un rey que parecía llamado a fenecer con la corona puesta-, cuál sería el panorama actual de no haber logrado el partido citado su exitosos resultados en las pasadas elecciones. Tendríamos, sin Podemos y sin quizá Ciudadanos -que amplió su radio de acción por España para frenar las expectativas del partido morado-, la nada estimulante expectativa de repetir gobierno con uno de los dos partido hegemónicos, tan viejos, tan caducos y tan faltos de credibilidad para grandes sectores de la población española. No ha sido así y esto ha puesto muy nerviosos a políticos como Antonio Camps, el diputado del Partido Popular por Menorca, que se tragó un bulo como la catedral de La Alumena, al identificarla con la de Buenos Aires. En la misma se ve a un grupo de personas que mea sobre las escalinatas de la entrada. Apercibido de su error, pidió disculpas, pero estoy seguro de que no van a tener el mismo recorrido difusor que su miserable tuit. Llamar barbarie a una guarrada es un por demás, ¿no les parece?


ntoni camps

DdA, XII/3194