viernes, 25 de diciembre de 2015

POR SEGUNDA VEZ, EL REY SE OLVIDA DE 54 MUJERES ASESINADAS EN SU DISCURSO DE NAVIDAD

Félix Población


No será porque no se lo haya recordado la más próxima actualidad. El día anterior, una mujer de Villena (Alicante) fue asesinada por un hombre con el que estaba vinculada sentimentalmente. Hacía el número 54 de las que que perdieron la vida a manos de sus maridos, exmaridos, parejas o exparejas a lo largo de 2015. El mismo número que el año pasado, a falta de una semana para que concluya el actual. Y sin embargo, ni el rey de España -con dos hijas en su matrimonio-, ni sus asesores más próximos han reparado en un hecho como el feminicidio que año tras años se repite en nuestro país, sin que los gobiernos que lo administran por turno bipartito sepan atajar semejante lacra. Además de esa 54 víctimas mortales, hay otros tres casos en investigación, según datos aportados por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. El número de menores que han quedado huérfanos de madre durante este año se cifra en 49. Tres niños han perdido la vida asesinados por sus padres o la parejas o exparejas de las mujeres asesinadas. Que un balance tan crecido de víctimas mortales de la violencia machista en España, repetido años tras año como si no tuviera remedio, no sea capaz de merecer unas cuantas líneas en el discurso navideño del Jefe del Estado, ni en su estreno como tal en 2014, ni en 2015, deja a la Corona y a quienes deberían asesorar a su titular a muy baja altura. Es más, yo creo que -como en los casos en que se comete un error de tal entidad- la Corona debería pedir discupas por tan flagrante y notoria elusión.

PS.- Llama la atención y mueve a bochorno que ninguno de los líderes o portavoces de los más importantes partidos políticos haya reparado hoy, en sus comentarios sobre el discurso del rey, en la falta de sensibilidad que ha demostrado el monarca sobre la violencia machista. Por cierto, un millon y medio de españoles menos vio este año la alocución de Felipe VI por TV. Son muchos menos para ser su segundo discurso de Navidad. Como siga así...
DdA, XII/3168