sábado, 7 de noviembre de 2015

LOS BANCOS LE DICEN A PP Y PSOE QUE OJO CON LOS GASTOS ELECTORALES


Mariano Rajoy,junto a Cristobal Montoro, en un mitin celebrado en Sevilla para las elecciones generales de 2011. / José Manuel Vidal (Efe)

Luis Díez

Los pronósticos de las encuestas y la reducción de la compensación económica por votos y escaños conducen a los especialistas de dos grandes entidades bancarias a recomendar a los dos grandes partidos tradicionales, PP y PSOE, que reduzcan sus gastos de campaña electoral al menos un tercio de lo que invirtieron en 2011. “La cuantía máxima de cada uno de los grandes partidos no debería superar los 9,5 millones de euros con las previsiones de retorno más favorables”, explican a cuartopoder.es fuentes de la banca. Esto significa entre 4 y 5 millones de euros menos de lo que cada partido del turnismo gastó en las elecciones de noviembre de 2011. “Con menos del 30% de los votos, el riesgo de endeudamiento es elevadísimo”, alertan, conscientes de que la ley prohíbe detraer más del 25% de la financiación pública ordinaria para saldar las deudas electorales y de que la última reforma sobre financiación de partidos impide tipos de interés inferiores a los del mercado.
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ya ha puesto precio al voto y al escaño para el 20D. El voto al Congreso se paga a 0,81 y al Senado a 0,32 euros, siempre y cuando las candidaturas hayan obtenido al menos un representante en la circunscripción provincial por la que se presentan. Si no logran la elección, no cobran nada. La compensación o subvención de dinero público por cada escaño obtenido en el Congreso o en el Senado se ha fijado en 21.167,64 euros. La principal novedad de estas cantidades, publicadas en el BOE el 31 de octubre, es que por primera vez desde que hay elecciones, el Gobierno no aplica la subida del coste de la vida, que desde diciembre de 2011 ha superado el 4%. Por el contrario, reduce un céntimo la compensación por cada voto y 465,69 euros por cada diputado o senador, respecto a las elecciones generales de hace cuatro años, cuando la compensación por escaño fue de 21.633,33 euros.
Estas tarifas permiten muchas comparaciones. Por ejemplo, el voto al Congreso se paga menos que a la Asamblea de Madrid, que cotizó a 1,04 euros en las autonómicas de mayo pasado, y el voto al Senado, 32 céntimos, es inferior al de la Asamblea regional de Murcia, que se pagó a 60 céntimos. Pero, sobre todo, sirve a los partidos para hacer sus cálculos y a la banca para evaluar el riesgo en la concesión de créditos, de acuerdo con las previsiones de resultados que van ofreciendo las encuestas a medida que se acerca el comienzo de la campaña. Así, el cálculo que manejan los técnicos mencionados, y que coinciden con los de algunas entidades financieras de menor tamaño que BBV y Santander, y con algunas cooperativas de crédito consultadas, recomiendan a los dos grandes partidos no gastar por encima de una previsión de ocho millones de votos y 230 escaños entre el Congreso y el Senado, lo que, groso modo, equivaldría a una campaña electoral de 9,5 millones de euros para el conjunto del Estado. La banca aplicará condiciones de mercado a los créditos, que serán a corto plazo (un año). Se acabaron las ventajas crediticias y, por supuesto, las quitas de deuda que beneficiaron al PSOE en el pasado.
En los comicios de 2011, en plena crisis financiera y económica, el PP tiró la casa por la ventana para llevar a Mariano Rajoy a La Moncloa. Según el informe del Tribunal de Cuentas, dispuso de más de 20 millones de euros y, descontando los créditos bancarios para el envío de papeletas a los domicilios de los electores, que después paga el Ministerio del Interior con los intereses correspondientes, gastó unos 16 millones de euros en su campaña. Esta cifra incluye sus coaliciones en Navarra, Aragón y Extremadura. El PSOE de Alfredo Pérez Rubalcaba destinó 12,7 millones a su campaña, a los que hay que sumar 1,8 del PSC, cifra ligeramente inferior a los 2 millones de euros de CiU.
Los socialistas, con 7 millones de votos y 164 escaños (110 en el Congreso y 54 en el Senado) vieron como su deuda bancaria aumentaba hasta alcanzar los 30 millones que arrastran en la actualidad. En cambio, el PP, con cerca de 11 millones de votos y 322 escaños (186 diputados y 136 senadores), logró equilibrar sus cuentas, si bien, con unos donativos declarados de uno a dos millones al año, el principal partido de la derecha nunca contrajo deudas significativas. La Izquierda Plural (IU, ICV y la CHA) de Cayo Lara, con 1,7 millones de votos, 11 diputados y un senador, salió airosa del lance económico de las generales de hace cuatro años, en las que gastó 1,36 millones. Ante el 20D, con el fin de las mayorías absolutas y la fuerte irrupción de Ciudadanos y Podemos que pronostican las encuestas, nada será igual.

Cuarto Poder DdA, XII/3124