miércoles, 26 de agosto de 2015

AGUIRRE, TAQUILLERA DE MUCHO MENOS CIRCO QUE EL DEL SOL

 Félix Población

Se ha empeñado la extinta lideresa, que un día apeteció tal título en un libro escrito al dictado de su ambición política, que la historia de estas décadas en que ejerció como dirigente del Partido Popular y presidenta de la Comunidad de Madrid la recuerden como máxima maniobrera del transfuguismo político. Así llegó a la presidencia regional, gracias al vergonzoso asunto del tamayazo, y así ha pretendido ahora quebrar el gobierno de Manuela Carmena en el Ayuntamiento de Madrid. 

Lo confesó la propia Esperanza Aguirre, una vez sabida la destitución de Antonio Manuel Carmona como portavoz municipal del PSOE, esperando acaso que éste reaccionaría con resentimiento y despecho contra la decisión de la nueva secretaria general de ese partido en Madrid. No aspiraba Aguirre a la alcaldía, que disputó con Carmena en las urnas, pues su objetivo era meramente acabar con doña Manuela como alcaldesa para ser sustituida por Begoña Villacís, con el apoyo de Ciudadanos y el propio Carmona. 

Tanto el partido de Rivera como el político socialista han desestimado esa posibilidad rotundamente, quedando para historia del anecdotario de mojigangas la frase con la que don Antonio Miguel acogió la propuesta o sugerencia de la lideresa difunta: "Me ofrezco para que Aguirre sea la taquillera del Circo del Sol". Creo que no hay mejor epitafio político para el canto del cisne de doña Espe, aunque personalmente hubiese elegido una carpa con mucho menos prestigio, en consonancia con el desprestigio de la aludida. Carmona fue demasiado generoso.

PS.-El País ha desvelado últimamente que Aguirre, como presidenta de la Comunidad de Madrid, despilfarró 105 millones de euros en el Campus de la Justicia, un proyecto megalómano que contemplaba la construcción de doce edificios para albergar los órganos judiciales. Sitiada por los casos de corrupción y condenada a ser una simple concejala tras el congreso regional del PP madrileño, que se celebrará tras las elecciones generales, la también portavoz municipal conservadora sólo ha acertado a plantear un tamayazo en sus estertores como lideresa. El próximo año se despedirá definitivamente del poder, aunque es evidente que meses antes ya lo ha comenzado a echar en falta. (Público.es)

DdA, XII/3061