martes, 16 de diciembre de 2014

¿SERÁ AHORA SANCIONABLE LA IMAGEN DE LA ABUELA "REDUCIDA" EN SOL?

Foto de Revolution News.
Félix Población

La imagen corresponde a una de las manifestaciones/concentraciones que tuvieron lugar en la Puerta del Sol de Madrid al inicio de la actual legislatura, cuando todavía no pesaba sobre los ciudadanos la amenaza del anteproyecto de reforma de la Ley de Seguridad Ciudadana aprobado recientemente en el Consejo de Ministros. Dicha reforma no se ha gestado porque el Gobierno interpretase que España, tanto tiempo afectada por la violencia terrorista de ETA, pudiese estar de nuevo ante una reedición de la misma o la posibilidad de que la iniciase un nuevo grupo terrorista.

Se ha gestado porque los sucesivos recortes en prestaciones sociales (en medio de la corrupción política), el creciente número de desempleados y la falta de expectativas para un porcentaje cada vez mayor de jóvenes obligados a irse del país, repercutieron como no podía ser de otro modo en el ánimo de protesta ciudadana, solo reprimible en un régimen dictatorial.  Si se ha aprobado ese nuevo proyecto de ley, por lo tanto, quienes lo van a purgar serán aquellos ciudadanos que, considerando democrático el derecho que les asiste a la protesta, deberán someterse a una serie de medidas que lo restringen a fin de aplicar contra ese derecho la política del miedo, propia de un régimen dictatorial. 

La llamada Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana del PP tiene un "aroma" similar a la ley de orden público franquista, con el añadido perfil fraguista de aquel exabrupto de uno de los añejos políticos considerados por la historia oficial padres de régimen vigente. Como en los tiempos de don Manuel, fundador del Partido Popular, el gobierno de ese partido también quiere que la calle sea suya. 

Cabe preguntarse, por lo tanto, si uno de esos jóvenes incluidos en el vergonzoso porcentaje (55%) de personas sin trabajo, observa a su abuela siendo reducida de esa guisa por un policía porque reclama futuro para su nieto, puede colgar en Internet esa imagen con la nueva ley sin riesgo de sanción. Leamos lo que dice la misma al respecto: Sí podrá hacerlo, siempre que el Ministerio del Interior no considere que atenta contra el derecho al honor del policía, a su intimidad o a la propia imagen, o que pueda poner en peligro una operación o la seguridad del agente o la de su familia. Si así ocurriera, hay prevista una multa por infracción leve (100-1.000 euros).

Queda, pues, a juicio de la autoridad que dicta la ley, dilucidar si es sancionable una imagen por esas características, no por el hecho que se denuncia en la imagen: el de una abuela siendo reducida por un aguerrido policía, acaso por gritar trabajo y futuro para sus nietos. Mucho me temo que el autor de esa fotografía sería sancionado ahora, pues no hay otra imagen más elocuente de la regresiva marcha de nuestra democracia, según esa misma ley indica y esa sanción ratificaría.

+@Más Memoria Histórica al revés: La exhibición de símbolos franquistas queda sin castigo en la nueva Ley de Seguridad Ciudadana

+Los sistemas autocráticos (gobiernos de facto), serían pues una especie de dictaduras invisibles sustentados en sólidas estrategias de cohesión (manipulación de masas) y represión social (promulgación de Decretos-Leyes que rozarían la constitucionalidad pero que quedarán revestidos por el barniz democratizador del Tribunal Constitucional de turno (Ley Mordaza), síntomas evidentes de una deriva totalitaria que pretende la implementación en el Estado español de un régimen Presidencialista autocrático, heredero natural del legado de Franco. (@La tiranía del PP

MIEDO
Alejandro López Anglada
Abrí mis palabras y por dentro tenían frío. Una de ellas temblaba como un lirio entre hojarascas. Otra tenía una lágrima en el pecho. Todas ellas lloraban como viudas matutinas buscando alimento para su soledad. Por un momento, creí que agonizaban. Las habían pisado, vulnerado y secuestrado los gendarmes del miedo. Sentí que se morían. Las tomé entre mis dedos y, después de acariciarlas, las derramé en el aire putrefacto y, soplando en sus alas, vi que alzaban vuelo derramando en el cielo entusiasmo, dignidad.  


DdA, XI2872