jueves, 25 de diciembre de 2014

FELIPE VI CONDENA EL GOLPE DE ESTADO DE 1936

Pedro Taracena Gil

En esta noche tradicionalmente entrañable, es mi deseo transmitíos algunos sentimientos como Rey de España. Es de público conocimiento que he heredado la institución monárquica, con algunos aspectos nada despreciables, que ponen en duda la misma legitimidad del Rey, aunque así lo establezca la Constitución Española de 1978. Es mi voluntad desde la independencia que me otorga la Jefatura del Estado, a título personal, expresar mi opinión llenando lagunas históricas que espero colaboren a la reconciliación de todos los españoles:

En primer lugar no veo motivo legal para no reconocer a la II República Española, con la misma legitimidad que nuestra actual Carta Magna, y celebrar el 14 de abril como fecha histórica a conmemorar. El Rey de España no puede permanecer ni un día más sin condenar el golpe de estado de 1936 y la dictadura padecida por España de 1939 a 1978. De este modo la Corona se autoexcluye de las opciones políticas que no lo hacen. Por este motivo de igual forma que el Rey recibió a todas las víctimas del terrorismo, está decidido a escuchar a todas las organizaciones que representan la Memoria Histórica.

Aunque el Rey de España no tiene opción política, Felipe VI sí tiene sensibilidad humanística percibida por la época que le toca vivir. Y contempla como un ciudadano más, que la política y la Constitución han dejado de estar al servicio de los españoles. Para ello insto al Gobierno a que gobierne escuchando al pueblo cuando reclama la resolución de sus miserias: hambre, paro, desahucios, falta de asistencia médica, educación cercenada y muerte…
Ante el procesamiento de la infanta Cristina, mi voluntad es dejar a la justicia que siga con la impecable instrucción judicial emprendida.
Deseo ser un rey constitucional pero no un rey mudo e insensible ante las adversidades que padecen los hombres. El rey reina pero no gobierna, pero está al servicio de los ciudadanos y no pretende estar amordazado por el Gobierno de turno.
A todos, felices fiesta y feliz año 2015. 

La República Española