jueves, 14 de junio de 2007

Michael Moore: Libertad y sanidad

Melibea

Nuestro admirado Michael Moore, a quien debemos filmaciones y libros tan amenos como sumamente ilustrativos sobre la realidad norteamericana que no cuentan los grandes medios de información, no deja de oficiar como mosca cojonera sobre cuanto no le gusta de su poderoso país. Lo último proviene de su última película Sicko, en la que se permite cuestionar muy seriamente el nada edificante sistema de salud de los Estados Unidos. El afamado autor de Bowling for Columbine acaba de recibir una advertencia del Departamento del Tesoro por su viaje a la isla de Cuba. Tal desplazamiento fue necesario porque en su nuevo film el señor Moore ha tenido la insolencia crítica de trasladar a La Habana a tres de las víctimas afectadas por los aterradores atentados del 11-M a fin de que reciban allí asistencia médica gratuita. El abogado del reputado cineasta, David Boies, ha dicho que está preparado para ir a los tribunales y acabar con ese caso que atenta contra la libertad de prensa: No se trata –dijo- de Cuba ni de Castro, sino de cómo la administración utiliza su gran poder para discriminar a un periodista por el contenido de lo que cuenta. El letrado se adelante así a la posibilidad de que el estreno de Sicko, previsto para el próximo 29 de junio, sufra algún tipo de anomalía dilatoria que Michael Moore debería agradecer como publicidad gratuita y favorable.

RedDiario
Noticia
MOORE TEME QUE LE CONFISQUEN SU PELÍCULA
El cineasta estadounidense Michael Moore guardó en Canadá una copia de su último documental porque teme que el gobierno de Estados Unidos intente confiscarlo, dado que una parte fue rodada durante un viaje no autorizado a Cuba.
La República.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

El título también es ilustrativo de dos realidades.

Anónimo dijo...

La próxima peli de Moore debería indagar en la libertad de expresión en USA, tan ensalzada como como poco indagada.

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