martes, 8 de diciembre de 2015

EL ÚLTIMO MINUTO DE PABLO IGLESIAS Y EL DESPRECIO DE ATRESMEDIA A CASI TRES MILLONES DE VOTANTES



Félix Población

Tenía poco interés para mí el debate de ayer en Atresmedia. Es lamentable que dos formaciones políticas con representación parlamentaria, Izquierda Unida y Unión, Progreso y Democracia, no estuvieran convocadas en una cita que se nos quiso presentar muy a la norteamericana como decisiva. El desprecio a cuantos votantes (casi tres millones) hicieron posible esa representación hace cuatro años es manifiesto. Ninguno de los candidatos presentes en el plató lo tuvo en cuenta, aunque sí hicieran repetidas referencias a la ausencia vergonzosa del presidente del Gobierno y candidato nuevamente a La Moncloa por el Partido Popular. Del debate me quedo con el último minuto de Pablo Iglesias, que supo aprovechar al completo el estado de ánimo de una mayoría de la población española con el mensaje que más sintoniza con el sector de los indignados, aquellos que llenaron las plazas del país en demanda de una política que de verdad les representase. Todo lo dicho hasta entonces por sus adversarios se quedó en muy poca cosa tras las palabras del líder de Podemos. Sobre todo el deplorable papel representado por una contestona y lenguaraz vicepresidenta del Gobierno, que de modo permanente interrumpió las intervenciones de sus rivales políticos sin que los presentadores lo evitaran. Rivera estuvo torpe, nervioso en exceso, y Sánchez Pérez-Castejón sin consistencia, como era de esperar en quien lidera un partido que la ha ido perdiendo al incumplir sus promesas de modo reiterado. A todos los barrió Iglesias, con ese último minuto en verdad decisivo para hacerlo ganador de un debate cuya expectación/espectáculo estuvo muy por encima de su resultado. Ahora nos queda el que protagonicen Sánchez y don Mariano, dos candidatos al tedio absoluto.

+@Más allá del 20D: razones para la esperanza, por Manuel Monereo.

+@Jaldía Abubakra, la candidata palestina de IU que Israel retiene en Gaza.

 EN CINCUENTA SEGUNDOS SE PUEDEN GANAR UNAS ELECCIONES
Fernando de Silva
Acabó el debate, y lo hizo con una remontada real de Pablo Iglesias, al que en su último minuto  le sobraron 10 segundos para convencer a los españoles que puede ser el mejor presidente del gobierno que Podemos tener para los próximos cuatro años. Está sobrado, y lo sabe, y de ello es consciente. Pedro Sánchez, muy flojo, nervioso y dubitativo en los temas de más transcendencia; mientras que una encorsetada y acartonada Soraya, que no pegaba para nada en el debate, se empeñaba en describirnos una España que nada tiene que ver con la realidad social y económica que viven la mayoría de los ciudadanos. En cuanto a  Albert Rivera, dejó patente en sus mensajes que representa a una nueva derecha neoliberal pija, que asusta, y su retroceso se verá pronto en las encuestas.
Pablo Iglesias, que habló para todos,  nos recordó  aquello que no debemos olvidar cuando depositemos nuestro voto el próximo 20 de diciembre; y más de uno que tenía decidido votar al PP, esta noche habrá cambiado su decisión, y no precisamente en favor de Ciudadanos. Porque votar a la derecha es votar corrupción, recortes, precariedad laboral y desigualdades sociales.
Hizo bien Rajoy en no asistir, ya que no hubiese estado a la altura de las circunstancias, y se le notaría en exceso que por edad y discurso estaría  fuera de lugar. Pero si piensa que su ausencia no le pasará factura, se equivoca, porque ni sus propios votantes desean que su líder transmita la imagen de ser un cobarde, que no es capaz de dar la cara ni siquiera en una campaña electoral ante sus contrincantes más directos.
Pedro Sánchez el peor, con mucho, en el debate. Demostró ser un mal actor, e intuyo que en los próximos meses, tras una clamorosa derrota electoral, se le buscará un recambio. Da muy poco de sí, y ya no le queda ni cuerda; solo una sonrisa artificial, que en ocasiones se vuelve hasta  inoportuna.
Por cierto, solo Pablo Iglesias apoyó de forma clara y sin titubeos el “no a la guerra”; los demás se emborracharon con el pacto contra el yihadismo, que es un papel lleno de buenas intenciones, y nada más. Y en el tema catalán fué el único que demostró ser un auténtico demócrata, al apostar por el derecho a decidir.
Sospecho que este debate servirá para mucho más de lo que algunos pensaban, y ya se traduce en la encuestas que publican los medios de comunicación, en las que Pablo Iglesias gana por goleada. Pronto lo sabremos. 

DdA, XII/3150

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