jueves, 20 de octubre de 2005
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En los últimos días, me vengo enterando que el gobierno español ha expulsado a decenas de mis compatriotas, directamente desde el aeropuerto de Barajas, argumentando que no tienen una supuesta "carta de invitación" necesaria para entrar a su país. Me parece, por decir lo menos, aberrante y humillante, en vista de los lazos que aparentemente nos unen. Soy hijo y nieto de españoles, nacido en México y absolutamente mexicano gracias a la generosidad de esta tierra y de su gente. Mi mujer es mexicana y mis hermanos y sobrinas también lo son. Mis padres, en cuanto pudieron, pidieron la nacionalidad. Y lo somos todos, orgullosamente. No tuve, tengo, ni tendré nunca un pasaporte español. Y por supuesto, jamás pediré que nadie me firme una "carta invitación", ni mostraré mi estado de cuenta, ni el recibo del hotel, ni mi boleto de regreso a México para que me dejen entrar a España. Así qué, no volveré mientras esas políticas unilaterales y absolutamente injustas y discriminatorias prevalezcan.
+@El País, 27V12
+@Rebelión, 17V12

Omar Khayyam



1 comentarios:
Nadi lo ha podido definir mejor con menos palabras.
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