jueves, 16 de julio de 2026

NETANYAHU APOYA A LA SELECCIÓN ARGENTINA Y LOS NIÑOS GAZATÍES A "LA ROJA"

Siguiendo en Ramala uno de los partidos de La Roja 

Félix Población

La verdad es, dicho sea nuevamente a partir de un mínimo conocimiento del fútbol, que no se entiende la actitud de la selección inglesa ayer en su partido contra la selección argentina después de marcar el gol en la primera parte. Tampoco que durante la segunda parte permitiera, cerrándose atrás, un continuo acoso de los adversarios sin apenas contraataques, traducido en repetidas ocasiones de gol que los postes y el portero inglés evitaron hasta el tardío empate, pasados más de ochenta minutos de juego. A partir de ese momento, la victoria de Messi y su equipo estaba casi cantada, incluso quedando tan poco tiempo para el final. La selección argentina la mereció, compitiendo tanto a patadas -hasta que aparecieron las tarjetas- como jugando mejor al fútbol que su rival. Nada que objetar. Netanyahu estará satisfecho. Por su amistad estrecha con el presidente de aquella república, la argentina era la selección favorita de mandatario genocida israelí. Y posiblemente, también la de Trump. El primero lo manifestó públicamente hace unas fechas, antes del partido entre Argentina y Suiza, en el que se produjo la injusta expulsión del futbolista suizo Breel Embolo que facilitó la derrota en la prórroga de su selección. El primer ministro israelí se expresó en ese sentido en una distendida conversación difundida en Mojo Podcast, una de las plataformas de streaming más populares de Israel, según leemos en el diario argentino La Nación. Con ocasión del partido entre las selecciones de Francia y España pudimos ver la expectación y el ambiente de entusiasta apoyo a La Roja que se vivió por parte de la población palestina entre los escombros de la arrasada ciudad de Gaza. Habrá ante la final de este Mundial de fútbol partidarios en el mundo de una u otra de la selecciones enfrentadas, pero nunca como en esta edición se planteó que este respaldo se decidiera entre un país cuyo gobierno ha condenado un genocidio y reconocido al Estado palestino y otro que admitiera el gencidio y contara con la simpatía del mandatario genocida.

DdA, XXII/6409


No hay comentarios:

Publicar un comentario