Félix Población
No creo que Rajoy se disculpe por sus palabras claramente xenófobas respecto a la selección francesa de fútbol, publicadas en una de sus insustanciales crónicas en el diario El Debate. Su soberbia, además de su pensamiento retrógrado, se lo impide. Pero al menos debería saber la indignación que ha causado en la opinión pública francesa en vísperas del enfrentamiento deportivo entre las selecciones de España y Francia. El diario que se ha expresado más rotundamente ha sido Liberation. A lo escrito por Rajoy respecto a la victoria de España sobre Bélgica en los cuartos de final: "Me alegro doblemente. Por vencer a los diablos y a los rojos [diablos rojos se le llama a la selección belga], que no me gustan salvo la excepción que confirma la regla general, que es la camiseta de España", el diario francés considera que "el tono es verdaderamente absurdo, más propio de los desvaríos de un fascista borracho al final de una comida familiar que de las declaraciones de un antiguo líder político, Mariano Rajoy no duda en establecer un paralelismo sumamente dudoso entre la victoria de España contra Bélgica y la historia de su país". En cuanto a la referencia a la selección francesa, Liberation considera repugnante escribir que "tiene, además, una plantilla de altísimo nivel. Eso sí, sin franceses". El mencionado diario califica de ingenuas y superficiales las crónicas del expresidente, no sin olvidar que su gobierno "cayó en 2018 en medio de acusaciones de financiación ilegal de campaña, causaron conmoción". En cuanto a otras opiniones al respecto publicadas en Francia, he aquí el resumen que hace Liberation: «Racismo repugnante», «odio»: el exabrupto de Rajoy ha indignado a la clase política francesa. «Comentarios inaceptables», reaccionó el ministro del Interior, Laurent Nuñez, en BFM. «La selección francesa está compuesta enteramente por franceses. Francia no es una nación étnica; no tiene color de piel ni religión. Es una nación política unida en torno al lema republicano. Para disgusto de la derecha racista », replicó Olivier Faure en X. «Con cada victoria de Les Bleus, resurgen las mismas obsesiones e insultos racistas. No son “lapsus”. Es un odio metódico y normalizado hacia Francia y lo que representa », tronó la ministra de Territorios de Ultramar, Naïma Moutchou (Horizontes), pidiendo a la Federación Francesa de Fútbol que inicie acciones legales. La portavoz del gobierno, Maud Bregeon, también reaccionó a sus declaraciones el lunes por la mañana en RTL. "Estas declaraciones son despreciables y demuestran una profunda ignorancia de la historia de Francia, de lo que es Francia y del orgullo que los franceses sienten por su selección nacional , dijo. Ahora lo que toca es que ambas selecciones, la de Francia y la de España, disputen un partido con la máxima deportividad y al máximo de las magníficas cualidades de todos y cada uno de sus futbolistas. Será la mejor forma de responder a quien de modo tan bochornoso se ha expresado públicamente y que posiblemente no va a tener la dignidad de disculparse por lo escrito*.
*Nadie hasta ahora en el Partido Popular ha desautorizado las palabras de Rajoy, que sí recriminó con contundencia el Presidente del Gobierno, antes de su presencia en París. Tampoco cabe esperarlo.
Léase@también: Los franceses no son negros, por David Torres.
DdA, XXII/6406

2 comentarios:
Los comentarios de M Rajoy (ese personaje judicialmente desconocido) sobre que Francia es una gran selección, pero sin franceses es una de esos intentos suyos tan habituales de hacer una gracieta con muy poca fortuna... Evidentemente transciende en ellos un racismo evidente y, dado que las personas a las que se refiere son nacidas en Francia en familias habitualmente allí desde dos o tres generaciones, proyectan una tremenda xenofobia (mayor incluso que la de la Agrupación Nacional con Marine Le Pen, más propia del Frente Nacional cuando lo presidía su padre)... Aparte de una absoluta falta de la más mínima sensibilidad política y ética, humana, con las deudas adquiridas por el colonialismo francés en África (Marruecos, Argelis, Senegal, Costa de Marfil, Mali...) o el Caribe (Haití, Martinica -de allí viene la estela, por ejemplo, de los Varane- o Guadalupe)... Realmente, como solía ocurrir siempre con sus gracieras y fallidos juegos de palabras, el resultado es entre patético (especialmente para alguien que ha sido jefe del gobierno español) y risible. Ahora b ien, decía un breve poema del gran José Agustín Goytisolo Gay (Barcelona, 13 de abril de 1928 - 19 de marzo de 1999) sarcásticamente referido a la memoria histórica violada en su momento por la permanencia de una estatua ecuestre de Franco en Valencia, que “El General fue aquí un hombre muy odiado / pero aún sigue en la Plaza su enorme estatua ecuestre./Esto es algo indignante y no por su crueldad / sino porque él fue siempre un pésimo jinete." Algo así es lo que nos pasa con M Rajoy a los futboleros de pro (esos que esperamos que, más allá de todo, el Francia-España sea el gran espectáculo futbolístico que puede,- y deben- ofrecernos las dos selecciones más solventes del Mundial)... Sus palabras nos resultan indignantes... Pero no ya tanto por su evidente racismo, su flagrante xenofobia o su total falta de sensibilidad humana con las consecuencias del colonialismo... Sino porque siempre ha sido un pésimo comentarista futbolístico. Y bien lo demuestra tras cada partido de la selección en ·El Debate"... Recordemos, sin ir más lejos, como "sus crónicas" (por llamarlas de alguna manera) responden a su proverbial retahíla de graciosas confusiones (acaso por eso ofrece una imagen "tan humana") siempre sumidas en la más sonrojante de las simplezas...
Sin ir más lejos, tras el empate sin goles del primer partido con Cabo Verde (que acabaría marchando del mundial sin ser derrotada por nadie en el tiempo reglamentario, después de igualar por por dos veces, una incluso en la prórroga, a la actual campeona del mundo y sólo por un gol postrero en propia puerta -pese a ser un conjunto de islas no llega al medio millón de habitantes y haber llegado al Mundial con seis de sus jugadores titulares sin contrato para jugar profesionalmente la próxima temporada-) comenzaba su crónica con la siguiente "agudeza": "En el fútbol, lo que de verdad importa es meter más goles que el rival. Si no lo haces, pierdes. O, en el mejor de los casos, empatas. España fue incapaz de hacer un gol, tampoco recibió ninguno y, por eso, el resultado fue de 0-0"... No se sabe si es más propio de M Rajoy o de Marianico el Corto (ambos personajes de ficción, que diría la judicatura)... Más adelante seguía haciendo gala de sus notables descubrimientos y capacidad deductiva. " "Por primera vez, el Mundial se celebra en tres países. Algunos se verán obligados a recorrer más de 10.000 kilómetros solo en la fase de grupos. El número de selecciones pasa de 32 a 48 y será este el Mundial de mayor duración de la historia..." Desde luego, no cabe controversia alguna. Y aunque se mostraba poco amigo de dar méritos a Cabo Verde: que "No es el Brasil del año 70, ni nada que se le parezca. Mucho físico, mucha fe y poco fútbol", así que el partido no pasará "a los anales de la historia por fútbol ni por bueno ni tampoco por malo..." Ni por todo lo contrario que dirían los viejos falangistas. Así que aprovecharía el cierre del sesudo artículo de profundo análisis futbolístico manifestándose "optimista", ya que cualquier otra cosa "no sirve absolutamente para nada". Así que acabará pidiendo el apoyo a la selección, por ser uno de los pocos "instrumentos de unión" que hay entre los españoles... Lo que le permitirá trematar la "crónica" con el inevitable dardo a Pedro Sánchez y su gobierno: "Necesitamos esa unión, puesto que los que tienen la obligación de hacerlo han apostado por lo contrario, por dividirnos. Mala cosa, mal asunto"... Rajoy en estado puro. Esperemos que el Francia-España nos permita olvidarlo.
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