Félix Población
Como cabía esperar de quien lo firma, M. Rajoy no se ha disculpado ni pedido perdón por manifestarse como lo hizo en su croniquilla futbolística o lo que sea sobre una selección francesa sin franceses, cuya carácter xenófobo o racista tanto y tan lógico enojo causó en la opinión pública de aquel país, desde la izquierda a la extrema derecha. El firmante, hoy, en su croniquilla futbolística o lo que sea sobre el partido disputado ayer entre la selección francesa y la española, con resultado favorable a La Roja, se ha limitado a reprocharnos nuestra falta de sentido del humor y a dar por hecho que "muchos saben como pienso", como descartando que M. Rajoy sea lo que su comentario reflejó e indignó a todo un país, incluyendo a una buena parte del nuestro y hasta a una de sus compañeras de partido. Así es el expresidente que llegó a escribir no sólo esas patochadas de croniquillas en un periódico ultra, sino todo un libro titulado con la mayor de las modestias El arte de gobernar, como si lo suyo entre los años 2011 y 2018 desde su residencia oficial en La Moncloa hubiera sido lo que el título indica, totalmente improcedente cuando durante su presidencia afloraron decenas de casos de corrupción que afectaron al Partido Popular y trajeron consigo la dimisión o condena de no pocos altos cargos, con los casos Gürtel y Bárcenas como episodios más destacados, a los que en 2021, después de haber pasado al retiro mediante una moción de censura que acabó con su gobierno, se añadió el caso Kitchen. Puede que algún día los historiadores que analicen el periodo histórico que vivimos durante esas legislaturas, con el llamado procés catalán de por medio, tan mal gestionado por el gobierno de Rajoy, reparen en que este señor llegó a escribir un libro en el que se hizo protagonista del arte de gobernar, dando con ello el perfil más acertado de su personalidad, esa que de la que también ha dejado constancia con sus insustanciales y xenófobas croniquillas futbolísticas o lo que sean.
Claro que sí, con la buena intención de denunciar el racismo del expresidente y de quienes lo justifican, y de mostrar preocupación por el futuro de much@s españoles de otras razas.
DdA, XXII/6408

1 comentario:
El arte de gobernar de M. Rajoy siempre estuvo más cercano al dontancredismo... Inmovilidad ante los conflictos a ver si, chascarrillos (entre patéticos y confusos, siempre desafortunados) po medio, se arreglaban solos... El problema ahora es que cuando hace pseudocrónicas futbolísticas, como de fútbol no puede hablar (su saber de técnica, táctica, estilo, estrategia, etc. en lo balompédico está en la línea de su dominio del ingles), se le ven las costuras... Ideológicas: racismo, xenofobia... Y ni siquiera lo hace bien, porque podía haber hecho una gracieta completa podría haber dicho que había más franceses en el combinado español que en el francés... No olvidemos que Aymeric Jean Louis Gérard Alphonse Laporte (que, por desgracia está acabando su carrera ahora que encontró tan eficaz pareja de baile en Pau Cubarsí, nació en Agen (en el departamento francés de Lot y Garona), aunque con 15 años y ya fuera de cualquier protección familiar decidió cruzar la frontera para integrarse en la base del Athlétic de Bilbao y acabaría nacionalizándose español.
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