Félix Población
Como la memoria suele operar selectivamente, he olvidado o querido olvidar el nombre de un diputado o destacado dirigente del Partido Socialista que en su día se refirió a Pablo Iglesias como la cabeza a la había que abatir políticamente para que Podemos dejara de ser lo que llegó a ser para el PSOE, un competidor en las urnas. Contra Podemos se hizo de todo durante años, política, judicial y mediáticamente, y contra Iglesias también, dentro incluso de su propio partido, hasta conseguir dejar a Podemos en lo que es hoy. Tengo la sensación de que con la imputación de Rodríguez Zapatero, cuyo auto según el catedrático de Derecho Constitucional Pérez Royo es un auto vacío en el que se acusa al expresidente de tráfico de influencias sin que haya una sola referencia a ningún funcionario público (cita literal), se persigue desde la derecha algo similar a lo logrado con Pablo Iglesias, apuntando sobre ZP pero también contra el presidente Pedro Sánchez. Para eso el Partido Popular, según su portavoz de justicia en el Congreso, tiene el apoyo de la mayoría de la carrera judicial (portada del diario La Razón). El objetivo o diana ZP está previsto desde hace al menos cinco años, según leo en los periódicos, y creo que tiene algo que ver con el activo y provechoso papel jugado por ZP a favor de Pedro Sánchez, con una presencia constante y muy efectiva en los mítines electorales, como ocurrió en 2023 levantando una campaña con las encuestas desfavorables para el PSOE. Si además de esto tenemos en cuenta los logros en derechos sociales y política de igualdad conseguidos por Zapatero, sobre todo durante su primera legislatura, el auto de imputación vacío del que habla Pérez Royo, aunque a la postre no vaya a ningún sitio, causará el daño mediático previsto por esa mayoría de la carrera judicial afín a la derecha. Conviene recordar también que el expresidente que acabó con ETA, a la que tanto sigue citando el PP, cuando se fue de La Moncloa no abrió ninguna puerta giratoria ni se sentó en ningún consejo de administración como sus predecesores. Alguien resume la noticia que ayer conocimos en los medios y sobre la que no se va a dejar de hablar hasta la comparecencia de Zapatero el 2 de junio -de ahí la dilación una vez conocido el auto-, con la frase... luego vinieron por Zapatero, pero como yo no era Zapatero... Es la que cuadra después de haber ido a por Pablo Iglesias, a por el que fuera Fiscal General del Estado, Begoña López o el hermano del presidente del Gobierno. El golpe de Estado judicial permanente proseguirá, tal como lo llama -desde que no gobierna la derecha- el jurista y magistrado emérito del Tribunal Supremo Martín Pallín, cuyas últimas e importantes declaraciones enlazo. El objetivo de ese golpe es facilitar que la derecha, reforzada por la extrema derecha, consiga en España lo que viene logrando en los últimos meses en hasta cuatro comunidades autónomas*.
*Hace cosa de un año, más o menos, PSOE y PP alcanzaron un acuerdo para renovar el Consejo General del Poder Judicial tras más de cinco años de bloqueo.
**Observación de Martín Galán Merchán: Mariano #Rajoy declaró como testigo el 26 de julio de 2017 en la Audiencia Nacional por la #Gürtel, por hechos de 1999 a 2005, y nunca fue imputado, el juez lo descartó pese a que su nombre aparecía en los papeles. El caso #Kitchen, la operación parapolicial de 2013 para espiar a #Bárcenas, ha llegado a juicio 13 años después de los hechos, según #RTVE, y sienta en el banquillo a su cúpula de Interior, no a él. En cambio, José Luis Rodríguez #Zapatero fue imputado el 19 de mayo de 2026 por la Audiencia Nacional y citado para el 2 de junio, apenas 2 semanas después de levantarse el secreto. Mismo tribunal, misma sede, ritmos opuestos.
***La interesante opinión de un catedrático de Derecho Procesal, extrañado de que se llame a Zapatero jefe de una trama cuando sólo aparece su nombre en unas conversaciones.
DdA, XXII/6350

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