miércoles, 1 de abril de 2026

QUE "LA VOZ DE HIND" SUENE EN LA CORTE PENAL INTERNACIONAL


Félix Población

El gobierno de Benjamin Netanyahu, responsable de la barbarie perpetrada en la Franja de Franja durante más de dos años -con su continuación ahora tras un falso e hipócrita alto el fuego-, asesinó durante su guerra contra Hamás a unos 270 profesionales de la información, en su mayoría palestinos, para que episodios como el asesinato de la niña palestina de cinco años Hind Rajab no llegaran a la opinión pública. Pero han llegado.

Hind murió después de resultar herida como consecuencia del ataque ejecutado por soldados israelíes contra el coche de sus tíos -acribillado a balazos-, en el que la niña viajaba junto a sus primos de corta edad. Dos adultos y cuatro menores asesinados. Hasta su muerte, en compañía de los cadáveres de sus familiares, Hind mantuvo una conversación telefónica de setenta minutos con el centro de operaciones de la Media Luna Roja, solicitando ayuda hasta su último aliento. La dificultad para socorrerla estribaba en que la ambulancia con el equipo sanitario necesitaba un permiso burocrático del ejército ejecutor israelí para llegar a su destino, a sólo ocho minutos del centro de operaciones. 

Con tan sólo esos elementos, la directora tunecina Kaouthher Ben Hania, premiada en el Festival de Cannes por su sobresaliente trabajo, elaboró un filme que tanto por sus valores cinematográficos como por la impactante fuerza de su testimonio quedará en un lugar destacado en la historia del llamado séptimo arte. Con una interpretación entregada por parte de los actores y actrices que participan en la película, recreando el tenso ambiente vivido en el centro de operaciones, la voz de Hind se apagará en el teléfono casi al tiempo que los tres sanitarios palestinos llegan con su ambulancia adonde se encuentra la niña, momento en el que son brutalmente asesinados antes de poder prestarle auxilio.

La voz de Hind va a ser para siempre un documento histórico de un valor imperecedero por dejar constancia irrefutable y vívida de la barbarie israelí. Fueron  muchos los asesinatos de periodistas palestinos cometidos por el gobierno de Netanyahu para tratar de ocultar sus brutales procedimientos durante una masacre que se extendió a lo largo de 26 meses, pero bastaron setenta minutos de una de entre las veinte mil voces de menores palestinos asesinados para que el vigor documental de ese testimonio rompa y se imponga sobre todos los muros de silencio, mordaza y ocultación acometidos por el ejército invasor.  

Una excelente cineasta tunecina con inteligencia y sensibilidad, contando como base primordial y argumental con la voz de la niña a modo de testimonio vital y un magnífico equipo profesional a su lado, ha logrado que la efímera historia de esa pequeña protagonista que se podría haber perdido en el silencio represente la de todo un pueblo masacrado. Podrá no ser la película más taquillera en España, como Torrente no sé qué, pero este cine es el que nos congracia con el arte como herramienta imprescindible para hacer frente a los tiempos de barbarie y oscurantismo retrógrado que nos acechan. 

Quiero creer que en la Corte Penal Internacional han tenido muy en cuenta La voz de Hind, tan real y conmovedora como su misma muerte. Esa voz suena dentro del espectador que la escucha como la voz que grita justicia. Quien no lo sienta así carece de humanidad. Por humanidad y por la humanidad no debe sonar en vano.

DdA, XXII/6303

2 comentarios:

JOSÉ IGNACIO dijo...

Debería resonar con contundencia esa voz y tantas otras... Pero me temo que le pondrán sordina y, como suele ocurrir cuando los poderosos son los juzgados, aunque el Tribunal Penal condene, todo acabará en papel mojado (probablemente con una "condena interna" a unos pocos soldados "por excesos"). Es la (lamentable) costumbre.

Félix Población dijo...

Temo que lleves razón, pero lo escrito, escrito está después de ver la peli, y mueve a creer en que la barbarie no debería quedar impune.

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