Lazarillo
Ayer tuvimos conocimiento a través de ella misma de la renuncia de Yolanda Díaz a presentarse como candidata del movimiento que lideró a las próximas elecciones generales. Era algo que para muchos estaba cantado después de los sucesivos fracasos de Sumar en otras citas electorales. Puede que la renuncia de Díaz comporte el definitivo fracaso de una formación política, aunque eldiario.es, que tanto apostó por ella, disimule: no hay nombres que la sucedan porque de lo que se trata es de construir un proyecto serio, como si lo que queda del original o el original mismo ya no lo fueran. Lo probable es que Sumar se diluya. Y lo constructivo sería que se diluyera en esa alianza de izquierdas con menos nombres, siglas y egos, bajo una sola denominación común en todas y cada una de las comunidades autónomas. Bastan para ello dos o tres palabras, a las que sólo cabe añadir una resuelta y sincera capacidad y disposición de re-ilusionar. Una vez más, sí, y todas cuantas hagan falta, como ahora.
DdA, XXII/6274

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