martes, 25 de noviembre de 2025

¿QUÉ SERÍA DE LA MEMORIA HISTÓRICA EN UN GOBIERNO PPVOX?

 


Félix Población

En cuestión de guerras civiles -llámese o no así a la última, en la que participaron países extranjeros-, España tiene la fatal singularidad de haber soportado cuatro en un siglo, por lo que la viñeta de El Roto y la utilización del verbo repetir tendría su sentido histórico. Un país al que no le basta con haber probado una vez esta tragedia debería ser el más indicado para bastarle con cuatro. Pero no, más bien se podría pensar, dada la resistencia al encauzamiento definitivo por lo valores democráticos que muestra una derecha empeñada en calificar como ilegítimos a los gobiernos que no le pertenecen, que hay en esa derecha una arraigada tendencia por ese pasado guerra-civilista. A lo largo de este último periodo democrático, en dos ocasiones al menos lo hemos podido comprobar. La primera, al modo decimonónico, con un intento de golpe militar en el que alguna vez sabremos el papel jugado por el anterior Jefe del Estado. La segunda, el pasado día 20, con lo que el magistrado emérito del Tribunal Supremo José Antonio Martín Pallín llamó un lawfare de libro. Entre un episodio y otro, sucesivos gobiernos del Partido Socialista han intentado recuperar medrosamente la que en principio se calificó de Memoria Histórica y más tarde Memoria Democrática. Sin esa memoria mal estudiada y no recuperada, a la que se ha opuesta la derecha y extrema derecha patrias, se da la circunstancia de que entre la ciudadanía más joven hay un porcentaje estimable que considera la dictadura como un "periodo de placidez", según dijera uno de los representantes de esa derecha. Cabe preguntarse, caso de que un gobierno de derecha y extrema derecha fuera posible en la nación, por el tipo de memoria que prevalecería y sólo se me ocurren dos posibilidades: negar la existencia a la Memoria Histórica o Democrática, tal como hizo M. Rajoy durante sus años como presidente del Gobierno, o imponer -como le gustaría a la extrema derecha- la única existente en este país durante el viejo régimen y algunos historiadores revisionistas maquillaron. ¿Puede un país democrático vivir sin memoria democrática?

DdA, XXI/6178

1 comentario:

JOSÉ IGNACIO dijo...

Evidentemente la respuesta corta a la pregunta final es no... Pero sin duda necesita una explicación más larga en la que no resulta baladía el abandono de nuestra historia reciente en los plantes de estudios (primero por incomparecencia, luego por una prudencia mal entendida y una "retirada estratégica" de los temas finales para poder cerrar el temario de cara a pruebas externas, luego por temor a las familias que practican la ufana apología del franquismo -sin haberlo vivido en absoluto-...)... Un ejemplo: en un colegio de primaria asturiano un claval se puso a cantar el Cara al Sol en el recreo, diciéndole la profesora de turno que no parecía lo más adecuado en un centro educativo público de un país democrático... Al día siguiente recibió insultos y amenazas de los padres ("roja de mierda" era el más suave y repetido) y una denuncia ante la inspección por supuesta conducta discriminatoria... La profesora recibió el apoyo del claustro, pero incidentes así se repiten, como se repite lo del "pin parental" y demás y nadie hace casi nada para pararlo. Dentro de unos años (ese colectivo creciente de menores de 25 años que consideran que la disctadura fue buena o muy buena, formará parte del núcleo adulto de la sociedad española) podemos tener que echarnos a temblar. Y hay muchos otros aspectos, por supuesto, entre los que no es menor la construcción del régimen del 78 aplazando la reparación "sine die", lo cual estamos pagando fuertemente ahora.

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