domingo, 4 de octubre de 2015

ACUARELA DALL'ABACO

Alicia Población

A veces pienso que existimos porque somos luz, música y agua, que sin estas tres cosas no seríamos perceptibles en el mundo. 

Cada día nos dedicamos a pintar poquito a poco nuestra vida, con pinceladas más o menos largas, con más o menos intensidad de color y en superficies diferentes. Cada trazo nos va definiendo, como cada paso que damos hacia no se sabe dónde. Lo bello es hacer el cuadro, el proceso del mismo, con sus manchones y sus irrepetibles líneas.

Últimamente, al hablar de música y de componerla, me hablan de colores. De crear colores, de imaginarlos, de conseguir con ellos sonidos diferentes, armonías, melodías.


A veces me pasa que veo antes los colores que la música. La mayoría de las veces, de hecho. Casi siempre que me pongo a componer lo hago a través de una imagen; de repente la veo en mi cabeza y a partir de ella aparece la música. Es interesante porque muchas veces pienso que es como componer la banda sonora de un fotograma.

Sin embargo, hace unos días apareció la que debe de ser la excepción que confirma la regla. Bien es verdad que la música no es mía, sino de
Joseph Marie Clement Ferdinand Dall' Abaco, pero a través del Capricho 1 para cello solo apareció la imagen, y no al revés. Así que se me ocurrió pintar como mejor pude el "fonograma" que me inspiró la música de Dall' Abaco.

A veces pienso que existimos porque somos luz, música y agua, y que precisamente en cada trazo que hacemos, en cada paso que damos, se va reflejando nuestra luz, quizá alguna marca de agua y, por supuesto, nuestra música. 


Acuarela de Alicia Población Brel
 
Plasmando Detalles DdA, XII/3097

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