Año IV - Nº 1.164 / 4XII08

PUNTOS DE PÁGINA

¿LA ABSOLUCIÓN DE LAS URNAS?



El pueblo español tiene derecho a exigir responsabilidades a quien en su nombre y en virtud del poder otorgado por el voto libre y soberano, se enfangó hasta las cejas con la sangre brotada de un antiterrorismo conscientemente falseado en su base y en esa ignominia que todos soportamos y que se llama Guantánamo. Rajoy se atrinchera en el futuro. Pero el exterminio está en su pasado. Los miles de muertos iraquíes son presente. Y resuenan en el Congreso de los diputados los aplausos del Partido Popular a un Presidente encumbrado al cielo de sí mismo. Y ciertos tertulianos radiofónicos y televisivos defienden el castigo de las urnas como liberación total de pasados errores. No se puede mirar de frente al futuro, Sr. Rajoy, si no tenemos valentía suficiente para asumir el pasado. No basta, Sr. Aznar, con retirarse farisaicamente de la política, ni argumentar, como ha hecho recientemente el ex ministro Piqué, que no se arrepiente de las decisiones políticas del gobierno al que perteneció. La historia siente la náusea por la existencia de Hitler, de Mussolini. España experimenta el vómito por el terrorismo franquista, por la complicidad de una Iglesia de palios sombreados. Y hoy sentimos el asco hacia un Presidente violador de derechos humanos, constructor de Guantánamo, artífice de calumnias que desembocaron en una guerra que alumbra muertos diariamente.
¿Está todo redimido por las urnas? Rotundamente NO. Los chasquidos de la muerte producen ecos eternos.

Rafael Fernando Delgado, MarPalabra, 4XI08

OBAMA COMO YELTSIN



Los lazos de Obama con la administración de Yeltsin no pueden ser más estrechos. Ha nombrado como asesores económicos al mismo equipo hostil al mundo del trabajo y amigo del mundo de las finanzas que llevó a los cleptócratas al poder en Rusia a mediados de los noventa. Su asesor Robert Rubin ha conseguido colocar a sus protegidos en puestos clave de la administración de Obama: Larry Summers, que como presidente del Banco Mundial forzó la privatización a precios de regalo para los cleptócratas; Geithner, de la reserva federal de Nueva York y un monetarista de Berkeley, tan de derechas como la propia Universidad de Chicago. Esos son los perros guardianes de los intereses creados de América.

Michael Hudson, SinPermiso, 3XII08

¿SE IMAGINAN A LOS TRES TENORES CANTANDO ANTE UN JUEZ?

No se puede mostrar la imagen “http://blogs.cadenaser.com/photos/uncategorized/2007/03/22/aznar_azores.jpg” porque contiene errores.

De los tres tenores de las Azores sólo queda, haciendo ya las maletas, George W. Bush. Los tres han dejado una herencia de un millón de muertos y una de las células más activas de Al Qeda en Irak, allí donde no había ninguna hasta que llegaron ellos.Una de las incógnitas en los próximos meses es qué decisión tomará Obama, si hará borrón y cuenta nueva sobre Guantánamo y la sangría de Irak, o si dejará que la justicia acabe juzgando al ex presidente Bush por delitos de lesa humanidad.

El otro tenor, Tony Blair, directamente ha decidido convertirse a la religión católica desde que le contaron que, en este chollo de religión, si confiesas tus pecados con un cura, en ese instante te son perdonados, incluido el ignominioso pecado de genocidio. No hay que esperar a que te juzgue la Historia.
El tercer tenor, José María Aznar, está sintiendo el aliento de la justicia en el cogote desde que el diario El País desveló su complicidad en el caso de los vuelos al centro de tortura de Guantánamo. ¿Os imagináis qué concierto el de estos tres tenores cantando ante un juez?

Manuel Saco, Público, 2XII08

CAPTURADO EN GAZA



A Vittorio Arrigoni lo detuvieron por la fuerza soldados del Estado hebreo en aguas palestinas, lo encerraron durante seis días y luego lo expulsaron desde el aeropuerto de Tel Aviv. Todo por haberse manifestado junto a los pescadores palestinos contra el bloqueo que está estrangulando la Franja y sumiendo en la miseria a cientos de familias. Lean su crónica:

Vittorio Arrigoni, Il Manifesto/Rebelión, 1XII08

EL LÍMITE DEL CAPITAL ESTÁ EN EL LÍMITE DE LA TIERRA




Algo semejante decía Marx en el tercer libro del Capital. En él deja claro que el punto de partida y de llegada del capital es el propio capital en su voluntad ilimitada de acumulación. Su objetivo es el aumento sin fin de la producción, para la producción y por la propia producción, asociada al consumo, con vistas al desarrollo de todas las fuerzas productivas. Es el imperio de los medios sin discutir los fines ni cuál es el sentido de este proceso delirante. Son los fines humanitarios los que sostienen la sociedad y dan propósito a la vida. Bien lo ha expresado nuestro economista-pensador Celso Furtado: «El desafío que se plantea en el umbral del siglo XXI es nada menos que cambiar el curso de la civilización, desplazar el eje de la lógica de los medios al servicio de la acumulación, en un corto horizonte de tiempo, hacia una lógica de los fines en función del bienestar social, del ejercicio de la libertad y de la cooperación entre los pueblos» (Brasil: a construção interrompida, 1993, 76).
No fue eso lo que los ideólogos del neoliberalismo, de la desregulación de la economía y del laissez-faire de los mercados nos aconsejaron. Ellos mintieron a toda la humanidad prometiéndole el mejor de los mundos. No existían alternativas a esa vía, decían. Todo eso ha sido ahora desenmascarado, generando una crisis que va a ser aún peor.
La razón de ello reside en el hecho de que la crisis actual se ha establecido en el seno de otras crisis todavía más graves: la del calentamiento planetario, que va a tener dimensiones catastróficas para millones de seres humanos, y la de la insostenibilidad de la Tierra como consecuencia de la virulencia productivista y consumista. Necesitamos un tercio más de Tierra, es decir, la Tierra ya ha sobrepasado el 30% de su capacidad de reposición. No aguanta más el crecimiento de la producción y del consumo actuales, como propone cada país. Y va a defenderse produciendo caos, no creativo sino destructivo.
Aquí se sitúa el límite del capital: en el límite de la Tierra. Eso no existía en la crisis de 1929. Se daba por descontado la capacidad de soporte de la Tierra. Hoy no: si no salvamos la sostenibilidad de la Tierra, no habrá base para el proyecto del capital en su propósito de crecimiento. Después de haber vuelto precario el trabajo, sustituyéndolo por la máquina, ahora está liquidando la naturaleza.
Estas consideraciones raramente aparecen en el debate actual. Predomina el tema de la extensión de la crisis, de los índices da recesión y del nivel de desempleo. En este campo, los peores consejeros son los economistas, especialmente los ministros de Hacienda. Ellos son rehenes de un tipo de razón que los ciega para estas cuestiones vitales. Hay que oír a los pensadores y a los que aman la vida y cuidan de la Tierra.

Leonardo Boff, Koinonía, 28XI08

GRAMSCI, SANTO SÚBITO



Italia está conmovida por un nuevo debate que, por una vez, no incluye a Berlusconi. El martes pasado el arzobispo Luigi de Magistris “reveló” que Antonio Gramsci, el fundador del Partido Comunista Italiano y de su periódico L’Unità, “murió con los Sacramentos y regresó a la fe de su infancia”. Según su relato, las monjas que lo atendían en el hospital solían alcanzar una estampita de Santa Teresa a los moribundos para que la besaran. “Por qué no me la traen a mí –contó el obispo que reclamó el famoso intelectual–. Entonces le acercaron la imagen y Gramsci la besó.” Según el religioso, “el mundo de la hoz y el martillo prefirió silenciar los hechos”, pero en Italia reclaman pruebas de sus afirmaciones. Según el investigador Arnaldo Nesti, el más reconocido en el tema, las monjas le insistían al moribundo ofreciéndole estampitas y servicios religiosos. “Tras el último intento para que se convirtiera, reaccionó girándose hacia el muro”, contó su hermano Carlo, quien estaba presente, reproducen los diarios La Repubblica, Liberazione y L’Unità. Il Manifesto se limita a titular con ironía: “Gramsci, santo súbito”.

Página/12, 27XI08

LA IGLESIA Y LA REPRESIÓN FRANQUISTA



La Iglesia no quiso saber nada de las palizas, tortura y muerte en las cárceles franquistas. Los capellanes de prisiones, un cuerpo que había sido disuelto por la República y reestablecido por Franco, impusieron la moral católica, obediencia y sumisión a los condenados a muerte o a largos años de reclusión. Fueron poderosos dentro y fuera de las cárceles. El poder que les daba la ley, la sotana y la capacidad de decidir, con criterios religiosos, quiénes debían purgar sus pecados y vivir de rodillas.
Todas esas historias, las de los asesinados y desaparecidos, las de las mujeres presas, las de sus niños arrebatados antes de ser fusiladas, robados o ingresados bajo tutela en centros de asistencia y escuelas religiosas, reaparecen ahora con los autos del juez Garzón, después de haber sido descubiertas e investigadas desde hace años por historiadores y periodistas. Quienes las sufrieron merecen una reparación y la sociedad democrática española debe enfrentarse a ese pasado, como han hecho en otros países. La Iglesia podría ponerse al frente de esa exigencia de reparación y de justicia retributiva. Si no, las voces del pasado siempre le recordarán su papel de verdugo. Aunque ella sólo quiera recordar a sus mártires.

Julián Casanova, El País, 26XI08
Memoria republicana 75 años después
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POESÍA NECESARIA

Al vino


Puesto que ignoras lo que te reserva el mañana, esfuérzate por ser feliz hoy.
Toma un cántaro de vino,
siéntate a la luz de la luna

y bebe pensando en que mañana

quizá la luna te busque inútilmente.

Omar Khayyam


Oda al Aire

Oda al Aire

No, aire,
no te vendas,
que no te canalicen,
que no te entuben,
que no te encajen
ni te compriman,
que no te hagan tabletas,
que no te metan en una botella,
¡cuidado!,
llámame
cuando me necesites,
yo soy el poeta hijo
de pobres, padre, tío,
primo, hermano carnal
y concuñado
de los pobres, de todos,
de mi patria y las otras,
de los pobres que viven junto al río,
y de los que en la altura
de la vertical cordillera
pican piedra,
clavan tablas,
cosen ropa,
cortan leña,
muelen tierra,
y por eso
yo quiero que respiren,
Tú eres lo único que tienen,
por eso eres
transparente,
para que vean
lo que vendrá mañana,
por eso existes,
aire,
déjate respirar,
no te encadenes,
no te fíes de nadie
que venga en automóvil
a examinarte,
déjalos,
ríete de ellos,
vuélales el sombrero,
no aceptes
sus proposiciones,
vamos juntos
bailando por el mundo,
derribando las flores
del manzano,
entrando por las ventanas,
silbando juntos,
silbando
melodías
de ayer y de mañana,
ya vendrá un día
en que libertaremos
la luz y el agua,
la tierra, el hombre,
y para todos
será, como tú eres.
Por eso, ahora,
¡cuidado!
Y ven conmigo
nos queda mucho
que bailar y cantar,
vamos
donde esté floreciendo
la nueva primavera
y en un golpe de viento
y canto
repartamos las flores,
el aroma, los frutos,
el aire
de mañana.

(Oda al aire), Pablo Neruda



Clarin

domingo 27 de mayo de 2007

Leonardo Boff en Salamanca: La ética del corazón

Félix Población

No muy lejos del vistoso y monumental convento plateresco de san Esteban, donde según cuentan las crónicas se alojó Colón para discutir con los eruditos de la Universidad de Salamanca la teoría del descubrimiento de América, el teólogo brasileño Leonardo Boff habló ayer de los males del planeta y de la ética del corazón a un público muy entregado, compuesto en su mayoría de cristianos y/o socialistas, que desbordaba el aforo del auditorio de la Facultad de Geografía.

Desde que en 1972 el Club de Roma chequeó la salud de la Tierra, descubriendo que su estado era muy grave, el deterioro del planeta ha sido galopante. Si entonces se habló de la necesidad de un desarrollo sostenible, está probado ahora que tal alternativa es insuficiente. Llegados a un punto en que la Tierra no puede autorregularse, como consecuencia de las causas antropogénicas que la mutilan, se deben tomar medidas urgentes para ayudarla en la recuperación del equilibrio ecológico perdido. En ello nos va la vida, pues el ser humano, como dijera el poeta argentino AtahualpaYupanki, es la Tierra que camina.

Partiendo de la base ilusoria de que los recursos del planeta eran infinitos, se ha sometido a la Tierra a una superexplotación permanente ante la que ya no basta protegerla del calentamiento global, porque hoy en día hemos traspuesto los límites y estamos dentro del efecto invernadero. Para que el nivel de vida de los países desarrollados fuera extensible a todo el planeta se precisarían hasta tres planetas como el nuestro. Y si en el nuestro no se da tal es porque un 20 por ciento de quienes lo habitan detentan el 80 por ciento de la riqueza. O, para ser más explícitos y exactos, según datos facilitados por Noam Chomsky en su último libro, porque sólo 257 personas son propietarias del 45 por ciento de los bienes que corresponderían a toda la Humanidad.

El filósofo Kierkegard imaginó el fin del mundo en un relato en el que un payaso, advertido por alguien del teatro en que actuaba de que había un foco de fuego tras el escenario, trata de advertírselo a los espectadores sin que éstos lo tomen en serio, pues se limitan a responder con risas a la mímica de sus aspavientos. Boff dice oficiar ahora mismo como ese payaso, aunque su público -como en Salamanca- sí reconsidere y mantenga una actitud sumamente receptiva a su mensaje. Cree quien se reafirma en su vocación franciscana y no romana, ante la gran crisis que vive la Tierra, que hay que acrisolarla, eliminando cuanto de accesorio y nocivo la hiere como consecuencia de una economía capitalista basada en la competencia antes que en la colaboración. Ya no basta decir que otro mundo es posible: Otro mundo tiene que ser posible.

Para tal objetivo apela sobre todo Leonardo Boff, y lo hace con un tono de voz más encendido que el habitualmente sosegado que caracteriza la profundidad y transparencia de su amenísima disertación, al rescate de la sensibilidad humana. Debemos dar centralidad al corazón frente al auge utilitarista de la razón que nos guía a vivir de posesivos intereses. La sensibilidad del corazón es la cuna de todos los valores. Abrazando al mundo estoy abrazando a Dios, decía un discípulo de san Francisco de Asís, creador de la mística cósmica.

Nada mejor para cultivar el rescate del corazón que lo que Leonardo Boff llama la ética del cuidado. Como mamíferos racionales llevamos la crianza dentro. Sin el cuidado de nuestras madres no sobreviviríamos. Sin cuidado no emerge el ser, que dijo Heiddeger. El cuidado es la relación amorosa con la realidad, ésa que la Tierra nos reclama a gritos desde todo cuanto vemos (sólo un 5 por ciento es visible de toda cuanta vida real la habita) con la llamada febril de su creciente agravamiento.

Vivimos porque tenemos que cuidar de la vida. En nuestro planeta todo está descuidado. La miseria y la basura que lo pueblan son muy graves y lacerantes descuidos. Debemos combatirlos con la ética de la solidaridad, la responsabilidad, la compasión y la espiritualidad. Estas dos últimas no son monopolio de la religión. Compasión es respetar al otro en su singularidad y evitar que sufra solo dentro de ese mar de sufrimiento que agita a la Humanidad. La espiritualidad consiste en sentirse parte de ese todo vivo que es la Tierra como seres humanos. Espiritualidad es la cualidad de todo ser que respira. Es la actitud que pone la vida en el centro, que la defiende y la promueve contra todo lo que vaya en su contra.

En palabras textuales del teólogo brasileño es fundamental dar centralidad al pathos, recuperar el eros y reinventar la lógica del corazón. Sólo estas actitudes, tan devaluadas en nuestro presente, nos harán sensibles a la esencia y trascendencia de la vida. Debemos pasar del paradigma cultural vigente, asentado en el poder como dominación, a un paradigma de convivencia cooperativa, de sinergia, de enternecimiento con todo lo que existe y vive.

Leonardo Boff estuvo en Salamanca. Caía la lluvia mansa y persistente sobre el viejo y vecino convento de san Esteban, donde Colón soñó la razón de sus horizontes de conquista de un mundo nuevo. Desde ese mundo, la visita del teólogo brasileño ha venido a reconfortarnos con muy otras razones, de corazón a corazón, para que otro mundo tenga que ser posible.

(Fotos de Victorino)

RedDiario
Noticia
ORDENAN COMO SACERDOTES A MUJERES EN CANADÁ
Una obispo católica de Canadá ha ordenado sacerdotes y diáconos a cinco mujeres y un hombre casado, según publica la cadena británica BBC. El Vaticano ha afirmado que no reconoce ni la ordenación de las seis personas, ni el grupo que ha llevado a cabo el acto, conocido con el nombre inglés de Roman Catholic Womenpriests (Mujeres-Sacerdotes Católicas y Romanas).
El País (28-05-07)

8 comentarios:

Bai dijo...

Muchas de esas frases de Boff tendrían que estar en el libro de cabecera de los maestros, pero me temo que ya no tienen de eso los maestros de ahora, y que me excusen los vocacionales.

Martín Juez dijo...

Me ha gustado mucho su blog, no sólo por el comentario sobre Boff sino por otros de sus artículos. Un saludo.

Suso dijo...

No dejaré de ir a escuchar en Madrid a Boff el martes. Gracias por la referencia.

Jacint dijo...

Bai: Quizás sólo sean los maestros los únicos que como colectivo transmiten ese mensaje (Y la educación sexual, la higiene de los dientes, el desayuno saludable, la educación viaria, y todo lo que les piden...) Puedo dar fe de ello. Pero es en la familia donde debe empezar toda educación en valores. Y continuar en la sociedad.
Miércoles, 30, a las 19,30, Boff en Barcelona: Basílica del Pi.

jordi_morrós dijo...

Felicito al autor por la síntesis que ha hecho de la conferencia de Leonardo. Faltan periodistas capaces de hacer una crónica como esta aunque no sé si Félix Población ya lo es de periodista.

Torre dijo...

Si no lo es debería serlo y no del momtón. Gracias, Félix.

Johnnyblue dijo...

Es un buen resumen, sí señor. Y grandes cosas ha dicho Leonardo, que como filósofo es hombre muy brillante. Ciertamente, la única ética del corazón existe pero en muchos casos permanecemos ciegos a ella porque viene acompañada de sacrificio, renunciación, entrega y acaso sufrimiento y dolor. Nos hemos hecho egoístas casi sin darnos cuenta y después hemos justificado nuestro egoísmo con argumentos racionales que son como los rubíes: poseen el color del fuego, pero carecen de calor. La ética del corazón se conoce tambien con el nombre de Amor...Amor Verdadero y auténtico. Y de lo que carece la Humanidad es de Amor..de amor a la Naturaleza, de amor al semejante y, en definitiva, de amor a la vida.

Anónimo dijo...

Siempre es un privilegio para el corazón escuchar a Boff. Dis lo mantenga mucho tiempo entre nosotros.

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