Félix Población
Puede que José María Izquierdo haya acertado con el libro que de una forma estrictamente documental o hemerográfica, sin añadir más que una breve introducción y un prólogo de su amigo Iñaki Gabilondo, mejor refleja el nauseabundo periodo político que los medios al servicio de la oposición conservadora y ultraconservadora han protagonizado durante los gobiernos de Pedro Sánchez Pérez-Castejón. Para ello se ha limitado recoger los 300 insultos más feroces que el presidente del Gobierno desde 2018 ha venido soportado a cargo de las emisoras, los canales de televisión, periódicos y digitales sumisos a la derecha y a la extrema derecha. Como precedente de ese tipo de combatividad mediática asilvestrada, se recuerda en la introducción los tiempos del llamado sindicato del crimen contra Felipe González en los años noventa del pasado siglo, pero también cuenta en el historia del género aquella legislatura no menos amotinada del Partido Popular, marcada por conspiranoia después de los atentados del 11-M, una vez que Rodríguez Zapatero llegó a La Moncloa. La idea de Izquierdo resumiendo en un libro los agravios periodísticos sufridos por Pedro Sánchez, haciendo coincidir la editorial su salida este 1 de noviembre con el periodo preelectoral, me parece comercial y políticamente muy acertada, aunque algunos -como el que suscribe- vamos a tratar de eludir su lectura por el mal efecto que tan prolífica sarta de ofensas y denuestos tendría en quien no está para indigestiones de ese cariz. Si como ciudadano ya he venido sufriendo las náuseas de conocerlos de rebote durante estos pasados ocho años, sería excesivamente vomitivo pasar páginas y páginas comprobando lo que un periodismo de letrina da de sí cuando no es capaz de asumir otro jefe de gobierno que no salga de las filas políticas que lo subvencionan. Uno ya no tiene edad para recapacitar sin riesgo para su salud en las taras históricas que supone este tipo de estercolero mediático. Máxime cuando desde los avances electorales de la extrema derecha, sobre todo, hay cabeceras que no dejan de sembrar odio político con el manifiesto propósito de alterar la convivencia ciudadana. Aquí va, sin la frase contextual que contiene los insultos, una breve lista de los que contiene el libro de José María Izquierdo, tomada de la publicidad comercial que lo ha puesto en la calle: Tirano, sátrapa, psicópata, autócrata, sin escrúpulos morales, hipócrita, ladrón, vil, ególatra, corrupto, el jefe de la banda, chulo, surgido de los burdeles, inmoral, indecente, traidor a la patria, mosca cojonera, idiota, desalmado, imbécil, lagartija, bárbaro, Atila, negrero, sinvergüenza sin escrúpulos, depravado, golfo, granuja, inmoral, rata, indigente mentalmente, pasto de presidio, delincuente, gánster y, por supuesto, hijo de puta. Cabe preguntarse, de ser reelecto Sánchez en las urnas este otoño, si habrá más variantes de dicterios en lo sucesivo o tendrán continuidad los existentes en la próxima legislatura, porque tan poco es que sus autores den para mucho más. La verdad es que sólo por libros que documentan tanta bazofia, como este de Izquierdo, esas derechas unidas por los extremos que corremos el riego de que nos gobiernen, merecerían ser derrotadas una vez más en las urnas. Mucho me temo que, de ser vencidas, lo van a llevar peor que nunca durante este último medio siglo. Es muy probable que estemos ante el jefe de gobierno más insultado de nuestra agitada historia.
DdA, XXII/6613

3 comentarios:
Así es, querido amigo. Todo un despropósito humano y político.
Magnífico artículo, como siempre.
Un saludo desde Morille.
Gracias.
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