Félix Población
A la vista de la rotunda victoria de la extrema derecha en Sajonia-Anhalt, uno de los estados federales de la República Federal de Alemania que antes de 1989 formó parte de la República Democrática de Alemania, cunde sobre la vieja Europa una tendencia al pesimismo que está bastante justificada por la recaída en ese mismo ideario que se advierte en otros países del continente. Es la primera vez en la historia de Alemania después de la Segunda Guerra Mundial que un partido de extrema derecha logra vencer en uno de sus estados. Lo ha hecho además con un porcentaje de votos tan alto (43,8) que se ha quedado a tres escaños de gobernar en mayoría. Es muy probable que esta no sea la última victoria de la extrema derecha en aquel país y que los resultados de las elecciones generales en Francia y en España el año que viene puedan, si no parecerse a los de Sajonia-Anhalt donde la derrota de la derecha ha sido todo un batacazo, sí dar a Le Pen y Abascal -tras las crisis de Ceuta en este caso- unas posibilidades de cogobernar el país más hacedera que nunca hasta ahora. Si la extrema derecha cundiera en el continente sobre el que más sangre se derramó durante la Segunda Guerra Mundial porque precisamente en Alemania se gestó, votos mediante, un régimen cuyo ejemplo le sirve de modelo -racista y xenófobo- al partido vencedor en Sajonia-Anhalt, el ánimo propende a ver posible que lo ocurrido hace casi cien años podría repetirse con las variantes propias de nuestro tiempo. Una de esas variantes, además, la de los avances tecnológicos en armamento e informática con afanes de dominio, da a esa posibilidad un inquietante alcance de tragedia y control sobre el ser humano inimaginables hace un siglo. Con el permiso de quien nos la ha participado en las redes, no me resisto a replantear la siguiente pregunta: ¿Va a ser el género humano y sus dirigentes tan absolutamente cerriles como para que, después de soportar la mayor tragedia bélica en la historia de la humanidad como consecuencia del nazi-fascismo o su similar adaptación a nuestros tiempos -tal como se presentan las tendencias políticas de extrema derecha en Europa y América Latina-, se tenga desembocar en una Tercera Guerra Mundial para que nos avergoncemos otra vez del fascismo?*
*Un par de años después la unión de la República Federal con la República Democrática visité la ciudad de Dresde, en Sajonia, y allí tuve oportunidad de conocer a algunas personas que tuvieron responsabilidades políticas en el viejo régimen. Recuerdo especialmente a un destacado dirigente del Partido Comunista, residente en un piso que había sido confortable en el centro de la ciudad. Muchos años antes de lo ocurrido este domingo en Sajonia-Anhalt, atisbó la posibilidad de que la extrema derecha pudiera renacer algún día en Alemania.
DdA, XXII/6456

1 comentario:
Y esta vez, en frente, no hay oposición para hacerle frente, por lo que las victorias de la extrema derecha se van haciendo a costa de la inexistencia de una resistencia que las combata en las urnas. Porque ya sabemos lo que la derecha hace cuando la extrema derecha crece, como estamos viendo en España.
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