Lazarillo
Durante sus recitales en España, que tuvieron como broche final los dos que se celebraron en Madrid con un aforo al completo -al igual que en el resto de la ciudades en las que el cantautor cubano intervino-, Silvio Rodríguez tuvo en cuenta uno de los más conmovedores poemas de Luis Rogelio Nogueras (1944-1985), el titulado Halt, que tanto debería dolerle a esta vieja Europa por recordar su más negro pasado histórico. Es igualmente oportuno de recordar el poema para América Latina, ante las amenazas del actual inquilino de la Casa Blanca de acabar con la soberanía de aquellas repúblicas, tal como hizo con la de Venezuela secuestrando a su presidente constitucional en una acción armada que costó la vida a más de un centenar de personas. Auschwitz está desde el 7 de octubre de hace tres años en Gaza, con la mayor masacre de menores desde aquel infierno, fábrica del horror/ que la locura humana erigió/ a la gloria de la muerte:
Recorro el camino que recorrieron cuatro millones de espectros.
Bajo mis botas, en la mustia, helada tarde de otoño
cruje dolorosamente la grava.
Es Auschwitz, la fábrica de horror
que la locura humana erigió
a la gloria de la muerte.
Es Auschwitz, estigma en el rostro sufrido de nuestra época.
Y ante los edificios desiertos,
ante las cercas electrificadas,
ante los galpones que guardan toneladas de cabellera humana,
ante la herrumbrosa puerta del horno donde fueron incinerados
padres de otros hijos,
amigos de amigos desconocidos,
esposas, hermanos,
niños que, en el último instante,
envejecieron millones de años,
pienso en ustedes, judíos de Jerusalén y Jericó,
pienso en ustedes, hombres de la tierra de Sión,
que estupefactos, desnudos, ateridos
cantaron la hatikvah en las cámaras de gas;
pienso en ustedes y en vuestro largo y doloroso camino
desde las colinas de Judea
hasta los campos de concentración del III Reich.
Pienso en ustedes
y no acierto a comprender cómo
olvidaron tan pronto
el vaho del infierno.
DdA, XXII/6489
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