Coincido con el criterio expresado por Pedro de Silva en su habitual y breve sección de portada en el diario La Nueva España, una de las más leídas en la prensa asturiana, en la que, recurriendo a un recuerdo de la vida doméstica entre vecinos, apuesta por hacer lo propio con el conflicto migratorio planteado entre España y Marruecos, descartando ponerse valentón y patriotero, algo que, por otro lado, descartarían quienes de boquilla se muestran así y seguro que ofrecerían otra versión si estuvieran en el gobierno de España. Eso sí, que la firmeza sea la premisa para abordar este o cualquier otro conflicto de vecindad que surja con Marruecos.
DdA, XXII/6439

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