Nacho Fernández del Castro
«La autenticidad es una cosa, la veracidad es otra. (...). La misma verosimilitud no siempre es para el lector un criterio decisivo ya que la noción de lo plausible en materia histórica depende de las costumbres prejuicios e ignorancias de cada época.»
Marguerite Cleenewerck de Crayencour, conocida como
Marguerite YOURCENAR, pseudónimo y nombre oficial tras adquirir la nacionalidad estadounidense en 1947 (Bruselas, Bélgica, 8 de junio de 1903 – Bar Harbor, Mount Desert Island, Maine, Estados Unidos, 17 de diciembre de 1987):
Sous bénéfice d'inventaire (1962).
La historia aliterada nos ofrece infinitas posibilidades de leer el mundo, porque precisamente esa aliteración esconde el ritmo en el que se encuentran las costumbres, prejuicios e ignorancias de la época narrada con las costumbres, prejuicios e ignorancias de quien la narra (y su tiempo, claro)... Y, al final, con nuestras propias costumbres, prejuicios e ignorancias de lectores ávidos de confirmar intuiciones y sospechas.
No todo lo auténtico es veraz, ni, con frecuencia, en su radicalidad sincera, lo pretende... Pero, si somos capaces de captar ese ritmo del encuentro diacrónico de costumbres, prejuicios e ignorancias, de participar de ese entusiasmo narrativo en suma, no podremos dejar de considerar su versión, cuando menos, plausible... Y, simplemente, degustarla para ver más lejos que un telescopio.
DdA, XXII/6413

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